Ingenieros chinos crean un robot inspirado en la mitología griega que convierte a la gente en un centauro

¡El centauro real existe! Ingenieros chinos crean un robot de cuatro patas que se acopla al cuerpo humano. Una mezcla de biónica y mitología para el trabajo pesado.
¿Quién dijo que la última tecnología no podía estar inspirada en la mitología más clásica? Eso es, al menos, lo que podría pensarse al ver el último robot que ingenieros chinos han mostrado al mundo, y que tiene una clara influencia en las leyendas de la antigua Grecia. En concreto, en uno de sus personajes más célebres y universalizados: el centauro.
Por lo general, los modelos de robots que llegan desde China tienen aspecto de haberse escapado de una película de ciencia ficción de los 80: diseño humanoide, capacidades como danzar o practicar artes marciales, tareas como patrullar las calles y ese tipo de cosas. De ahí que la noticia haya sorprendido incluso a los expertos en los avances robóticos menos convencionales.
El robot "centauro" que funciona como extensión del cuerpo
En cierto sentido, es justo reconocer que el robot centauro creado por ingenieros chinos tiene cierto aire a las obras ciberpunk. Sobre todo porque no se trata de una máquina autónoma como tal (tan de moda en los últimos meses) sino en una especie de "complemento" para el cuerpo humano. Para ser precisos, es a la propia persona a quien convierte en un centauro.
De hecho el robot, que recuerda al centauro de la mitología griega, está diseñado para que una persona pueda controlarlo de forma directa mientras utiliza sus capacidades físicas. Es decir, que es el propio humano quien de alguna forma actúa como el cerebro del sistema, mientras que el robot a lo que se limita es a aportar fuerza, estabilidad, movilidad y resistencia.
Desde un sentido práctico, y por mucho que el robot en cuestión tenga ese aire "mitológico" lo cierto es que la máquina aporta una función concreta. Básicamente para cargar. Como si se tratara de una mochila, un carrito o una maleta, pero de manera más sofisticada, por así decirlo. Su sistema funciona por medio de sensores, cámaras y mecanismos que detectan las órdenes.
La clave, dicen los expertos, consiste en la coordinación. Es decir, uno de los problemas que a día de hoy suelen arrastrar la mayoría de los robots cuando son completamente autónomos, o al menos aspiran a serlo. Dicho de otra forma, este modelo podría ser más fácilmente aplicable a situaciones reales hoy de lo que lo serían otros inventos más espectaculares.
¿Para qué sirve este nuevo modelo?
Aunque dé la sensación de que el robot chino con apariencia de centauro podría ser poco más que una forma excéntrica y tecnológica de cargar con lo que sea, en realidad ya mismo podría servir para diferentes tipos de tareas en esa línea. Sin ir más lejos, ayudar cuando se produce algún tipo de accidente o catástrofe natural. Sus creadores hablan por ejemplo de operaciones de rescate.
Y es que también cuenta con brazos robóticos que, al menos en teoría, son capaces de levantar objetos pesados o utilizar herramientas con cierta precisión.