La inteligencia artificial pone patas arriba las empresas y ChatGPT ya tiene sus primeras víctimas

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La llegada masiva de herramientas de IA, pese a todo su potencial, innegablemente están provocando un giro de 180 grados en algunas empresas que ven como sus ingresos bajan, son sustituidos por esta tecnología y tienen que despedir a gran parte de la plantilla.

La inteligencia artificial no cabe duda de que está dando grandes alegrías a muchos y levantando unas cuantas ampollas a otros y si no que se lo digan a algunas empresas. Compañías que hasta hace pocos años parecían intocables ahora se tambalean ante el avance imparable de herramientas como ChatGPT

Chegg, un gigante de la educación en línea, se ha convertido en la cara de este problema. Con una caída del 99% en el valor de sus acciones en menos de cuatro años, la empresa se enfrenta a un futuro muy negro. Nathan Schultz, CEO de Chegg, admitió recientemente que "los cambios tecnológicos han creado vientos en contra", anunciando el despido del 20% de su plantilla.

Pero esta compañía no está sola como ya te podría imaginar y Stack Exchange, casa del famoso foro para desarrolladores Stack Overflow, ha visto cómo su tráfico mensual se reducía a la mitad en los últimos dos años. La razón: los programadores están recurriendo cada vez más a asistentes de IA como GitHub Copilot para escribir código.

El sector de la traducción tampoco se ha librado. RWS, un servicio de traducción, ha vivido una caída del 57% en el precio de sus acciones desde el lanzamiento de ChatGPT. Los inversores temen que la IA pueda hacer obsoletos los servicios de traducción humana.

De todo se aprende y sí, de esta situación pueden sacar grandes lecciones

Con este panorama bastante complejo, queda claro que, por un lado, la IA supone una mayor amenaza en sectores donde los errores tienen consecuencias menores. Un código con errores o una traducción imperfecta son fáciles de corregir, pero un error en un contrato legal o una receta médica puede tener consecuencias graves. Para lo primero, la IA, para lo segundo, mejor —por el momento— un humano.

Por otro, las empresas más vulnerables son aquellas cuyos servicios pueden ser copiados fácilmente por la IA sin necesidad de personalización. Mientras que ChatGPT puede ayudar a traducir texto o escribir código básico, tareas más complicadas o precisas como la planificación de viajes o temas de contratación de personal aún requieren un toque humano.

Por último, decir que está muy claro que la innovación es clave para la supervivencia. Las empresas que consiguen integrar la IA de manera creativa y realmente efectiva en sus productos tienen más posibilidades de seguir hacia adelante. Duolingo, por ejemplo, ha introducido un personaje de IA llamado Lily para ayudar a los usuarios a practicar idiomas, un movimiento que ha sido bien recibido por los inversores pese a tratarse de una app de traducción.

Según datos de la Comisión Europea, el 63% de las empresas en España ya están jugando y probando con la IA o las han incorporado en sus operaciones, la segunda cifra más alta de toda Europa, así que queda claro que el mundo y las empresas están en una situación clara de renovarse o morir.

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Carolina González

Redactora

Carolina González, redactora de actualidad, reportajes a fondo, análisis de todo tipo de productos y vídeos para el canal de Youtube.