Jae Hahn, experto en IA: si no se desarrollan sistemas avanzados con empatía humana tendremos una "inteligencia alienígena"

El experto ha asegurado que la industria ha avanzado notablemente en hardware, aunque ahora es necesario que los robots desarrollen una especie de empatía.
Al usar asistentes inteligentes de voz seguramente te haya pasado que Gemini, Alexa o Google no saben cómo responderte o no tienen clara la pregunta.
Estos no tienen un rostro como el de un robot humanoide, así que no se te quedará mirando frente a frente sin saber cómo responder; sin embargo, imagina que un robot doméstico hiciera esto.
Es lo que ha planteado durante el evento The AI Summit, celebrado en Nueva York (Estados Unidos) Jae Hahn, director de inteligencia artificial e innovación UX de Novartis, que cree que desarrollar sistemas avanzados sin empatía humana llevará a la creación de una "inteligencia alienígena".
Una con la que será difícil que los seres humanos conecten, ya que la interfaz cambia considerablemente respecto a los robots a los que estamos acostumbrados, como pueden ser los de limpieza para el hogar.
Durante este evento, según recoge Swissinfo a través de EFE, este directivo especializado en el ámbito de la IA, cree que este tipo de robots humanoides "jamás podrán conectar" con los humanos.
Aunque, lógicamente, dotar de empatía a un robot es una tarea complicada –si no imposible–, a no ser que el robot sea como el Optimus de Tesla, al que le dio un jamacuco en plena presentación, ya que estaba controlado por un humano mediante realidad virtual.
Para Hahn, el sector tecnológico ha sabido cómo superar los grandes desafíos relacionados con el hardware, el motor mecánico y electrónico que alimenta estos robots, pero aún es necesario que se establezca lo que ha denominado una "experiencia de relación".
Y esto, por supuesto, tiene que ser desde el principio, en el diseño, para poder diseñar lo que ha venido a llamar "socios para el futuro".
"Cuando pones un robot en tu habitación para que lave la ropa, la interfaz de usuario ya no es una pantalla", ha expresado Hahn. "La interfaz es su presencia, su lenguaje corporal, su movimiento y vacilación. Si ese robot se acerca a ti y te observa con la mirada perdida mientras espera una orden, da un poco de miedo. Es un fracaso total de la interfaz".
En definitiva, el experto cree que los robots no tienen que ser totalmente como una persona humana, sino simplemente establecer una relación que no simplemente se base en la mejora de los modelos conversacionales.
