Mira Murati, una de las exejecutivas más importantes de OpenAI: "Sam Altman estaba creando caos y, en ocasiones, me engañaba a mi y a otros"

Mira Murati, exdirectora de OpenAI.
Mira Murati, exdirectora de OpenAI.

Pese a que ya han pasado unos años, la que fue una de las grandes figuras de OpenAI suelta una bomba contra Sam Altman y sus métodos para mantener el poder absoluto en la compañía.

Seguramente recuerdes ese tenso momento vivido en 2023 cuando Sam Altman fue despedido de su cargo como CEO de OpenAI y también se le invitó a abandonar la compañía. El consejo de administración le acusó de "no ser consistentemente sincero", y aseguraba que "el consejo ya no confía en su capacidad para seguir dirigiendo OpenAI".

Por aquel entonces, la directora de tecnología Mira Murati fue la elegida como la nueva CEO interina de OpenAI, hasta que el consejo eligiese un nuevo CEO permanente.

Parece que el problema principal fue encontrar el equilibrio adecuado entre llevar rápidamente al mercado productos de IA y garantizar que fueran seguros. Este se destacó por las opiniones encontradas de Sam Altman y su cofundador, Ilya Sutskever. Eso sí, todo este drama duró poco y regresó a los pocos días, poniendo fin a todo el revuelo.

Sin embargo, aparte de todas las cabezas que se cortaron por el camino, muchos siguen pensando exactamente lo mismo de Altman. Mira Murati, la mujer que fue el cerebro de la empresa y que incluso ocupó el puesto de CEO durante esas horas de infarto, ha roto su silencio.

En el marco del juicio entre Elon Musk y OpenAI, han salido a luz unos testimonios grabados donde Murati no deja precisamente en buen lugar a la gran figura de la inteligencia artificial.

La exejecutiva ha afirmado que trabajar con Sam Altman era, en ocasiones, como caminar por un campo de minas. Según Murati, Altman tenía una costumbre bastante peligrosa de decir una cosa a una persona y exactamente lo contrario a otra, sembrando la desconfianza entre los altos mandos.

Esta táctica no solo daba pie a un ambiente de trabajo bastante nefasto, sino que, en palabras de la propia Mira, estaba "creando un caos" innecesario en una empresa que ya de por sí tenía todo el peso del mundo en sus espaldas.

Murati afirma haberse sentirse engañada en varias ocasiones y denunció que Altman saboteaba su papel como jefa de tecnología, enfrentando a los ejecutivos entre sí para que nadie pudiera hacerle sombra.

Lo más curioso de toda esta historia es la contradicción en la que vivían estos directivos. A pesar de que Murati veía cómo Altman tiraba por tierra la confianza dentro de la empresa, ella misma presionó al consejo para que le dieran una justificación real cuando lo echaron. El motivo no era otro que por puro miedo.

 "OpenAI estaba en riesgo catastrófico de desmoronarse", admitió. En ese momento, la compañía estuvo a escasos pasos de caer al vacío. Para ella era, literalmente, elegir entre el caos de Altman o el fin de unas las mayores y mejores compañías de inteligencia artificial del mundo.

Elon Musk busca 150.000 millones de dólares y la cabeza de Sam Altman

Antes comentado, todo esto sale a la luz en uno de los peores momentos. Elon Musk, cofundador de OpenAI y desde hace ya varios años enemigo número 1 de Sam Altman, afirma que la empresa ha traicionado su misión original de ser una organización sin ánimo de lucro para ayudar a la humanidad, convirtiéndose en una marioneta de Microsoft que solo busca dinero.

Con esta demanda, Musk no solo pide 150.000 millones de dólares en daños, sino que busca obligar a OpenAI a volver a sus raíces

Como resultado, resulta bastante lógico que empiecen a salir todo tipo de trapos sucios. Por ejemplo, Shivon Zilis, otra exmiembro del consejo, ha comentado que el lanzamiento de ChatGPT fue un auténtico desastre de comunicación interna.

El consejo de administración estaba "extremadamente preocupado" porque Altman lanzó el chatbot al mundo sin avisarles ni darles explicaciones. 

Desde luego, una absoluta lucha de egos que ha ido dejando en el camino a grandes mentes de la IA. Una de ellas es precisamente Mira Murati. Al final, esta terminó dejando la empresa para fundar su propia startup, buscando quizás un ambiente más sano.

En cuanto al juicio, desde luego que las aguas están bastante lejos de calmarse. Si Elon Musk se sale con la suya, OpenAI tendría que reestructurarse por completo, dejando de ser, potencialmente, la empresa que es actualmente.

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Carolina González

Redactora

Carolina González, redactora de actualidad, reportajes a fondo, análisis de todo tipo de productos y vídeos para el canal de Youtube.