Sam Altman realiza su ataque más duro y personal contra Elon Musk: "Lo siento por él"

La rivalidad entre ambos empresarios no para: el CEO de OpenAI rechazó la oferta millonaria de Elon Musk para comprar la empresa y lo acusó de querer frenar su avance en IA.
Sam Altman, CEO de OpenAI, rechazó una oferta multimillonaria encabezada por Elon Musk para comprar la compañía. La propuesta, valorada en 97.400 millones de dólares, fue solo un capítulo más en la creciente rivalidad entre ambos empresarios en la carrera por la inteligencia artificial.
En una entrevista a Bloomberg TV en la Cumbre de Acción de IA en París, el fundador de la empresa de inteligencia artificial no dudó en criticar duramente a Musk, señalando que su estrategia parece más un intento de frenar a OpenAI que un movimiento genuino por el desarrollo de la IA.
"No creo que sea una persona feliz. Lo siento por él", declaró el empresario, insinuando que el CEO de SpaceX actúa desde la inseguridad y no desde la innovación.
La ofensiva de Musk: demandas y una oferta millonaria
La disputa entre ambos se remonta a los inicios de OpenAI. Elon Musk fue uno de los cofundadores de la compañía, pero se distanció en 2018 cuando sus intentos de integrar la empresa con Tesla no prosperaron. Desde entonces, ha sido un crítico constante de la dirección de OpenAI, acusándola de desviarse de su misión inicial de ser una organización sin fines de lucro y centrarse más en la rentabilidad.
El multimillonario sostiene que OpenAI ha traicionado su propósito original al comercializar su tecnología de IA. Sam Altman, en cambio, argumenta que el crecimiento y su actual modelo de negocio son esenciales para el desarrollo sostenible de la inteligencia artificial. "Creo que probablemente solo intenta frenarnos", afirmó en la entrevista.

Elon Musk no solo ha lanzado críticas públicas, sino que también ha recurrido a la vía legal. En 2024, presentó una demanda contra OpenAI, alegando que la empresa había tergiversado su misión para maximizar beneficios. Aunque él retiró su primera demanda tras la publicación de correos electrónicos que mostraban su respaldo inicial a la financiación comercial.
Pero volvió a la carga con otra demanda en agosto del mismo año, acusando a la compañía de prácticas monopolísticas y falta de transparencia, aunque ha perdido la demanda por falta de pruebas.
Ahora, con la oferta de compra, el fundador de Tesla buscaba tomar el control de OpenAI y reestructurarla. Sin embargo, la directiva ha mostrado reticencias ante la posibilidad de que desvíe la compañía de sus objetivos actuales.
La oferta de 97.400 millones de dólares no solo pone a la empresa en una encrucijada, sino que también podría influir en la futura regulación y desarrollo de la IA a nivel global.
¿Qué significa esto para el futuro de OpenAI?
La postura de Sam Altman es que OpenAI no está en venta. La compañía sigue avanzando en sus desarrollos, mientras busca formas de consolidar su estructura sin comprometer su misión. La disputa con el CEO de Tesla y SpaceX, lejos de resolverse, parece intensificarse con cada nuevo movimiento.
Además de su rol en OpenAI, el empresario se ha convertido en una figura clave en la regulación y evolución de la inteligencia artificial. Su liderazgo ha sido fundamental para que la empresa alcance una valoración de más de 100.000 millones de dólares en pocos años, consolidando su posición como una de las compañías más influyentes del sector.
Mientras tanto, el CEO de SpaceX continúa desarrollando su propia empresa de inteligencia artificial, x.AI, con el objetivo de competir. A pesar de sus diferencias, ambos empresarios comparten una visión común, que la inteligencia artificial es el futuro. La gran pregunta es quién dominará ese futuro y bajo qué principios se desarrollará la próxima generación de IA.