Expertos se cuestionan el papel del ser humano en la era de ChatGPT y la inteligencia artificial

Generada con IA

¿Qué significa el ser humano en la era de la inteligencia artificial? Expertos poner sobre la mesa el impacto de esta tecnología en la sociedad e incluso el futuro del trabajo.

En un evento reciente, más de 40 ponentes, incluidos premios Nobel, científicos y filósofos, discutieron el siguiente tema: ¿qué nos hace humanos en un mundo donde la IA puede imitar nuestra forma de pensar, aprender e incluso sentir? 

Tan solo teniendo como referencia avances como ChatGPT, dispositivos neurotecnológicos y modelos y los ya conocidos como agentes de IA, que actúan de forma autónoma, desde luego que este tema da para mucho debate, con la idea de evitar problemas de privacidad o incluso la pérdida de trabajo.

Sin ir más lejos, se discutió un escenario un tanto complicado y que realmente da bastante miedo: la posibilidad de que la tecnología acceda a nuestros pensamientos

Suena a locura, pero ya existen dispositivos capaces de interpretar señales cerebrales y convertirlas en acciones, y eso preocupa bastante.

¿IA y neurociencia? La combinación que puede cambiarlo todo

Los expertos coincidieron en que el ser humano está entrando en una era donde la IA y la biotecnología se mezclan a perfección. Elena Sergeeva, asesora en el Foresight Institute, explicó que las interfaces cerebro-computadora pueden llevarnos a competir con futuras IAs superinteligentes, y que en unos años será imposible avanzar en biotecnología sin ayuda de la inteligencia artificial.

Y aquí viene otra gran pregunta: ¿qué pasa si estos avances solo están al alcance de los más ricos? La posibilidad de alargar la vida humana o mejorar habilidades cerebrales suena muy bien, pero esto no cabe duda de que derivaría en desigualdad nuevamente. La experta cree que, como ha ocurrido con muchas otras tecnologías, al principio serán caras, pero con el tiempo se harán más accesibles, acabando, en un principio, con este problema.

Lo cierto es que este futuro ya está más cerca de lo que muchos creen o quieren creer. Empresas como Neuralink, de Elon Musk, están trabajando en implantes cerebrales que permitirían comunicarnos con dispositivos solo con el pensamiento

Awais Ahmed, fundador de la startup espacial Pixxel, ve la tecnología como la solución a todos los problemas humanos. Creen que la inteligencia puede evolucionar más allá de los límites humanos y predefinidos y que, en el futuro, se podrá trascender la edad o incluso la muerte. Desde luego, suena realmente muy prometedor, tanto para bien como para mal.

¿Se está volviendo la humanidad demasiado dependiente de la IA?

Mientras algunos piensan en mezclar cuerpo humano con máquinas, lo cierto es que la mayoría ya vive día a día con la IA sin darse cuenta. En India, por ejemplo, más del 65% de la población usa IA de alguna forma, más del doble de la media global.

Las herramientas de inteligencia artificial se usan para todo: desde mejorar fotos hasta escribir textos o incluso revivir a seres fallecidos. Ya hay aplicaciones que permiten a los usuarios crear personajes con los que chatear, e incluso algunas personas han empezado a tener relaciones emocionales con esta tecnología. 

Sin embargo, la idea de interactuar con simulaciones digitales de personas fallecidas está creando mucha incomodidad en algunos, quienes ven este fenómeno como una especie de magia oscura del siglo XXI o directamente consideran que es una locura.

Expertos comentan que este tipo de actos cruzan los límites éticos y culturales. Sin embargo, sociólogos de la Universidad de Liverpool consideran que la idea de mantener conexiones con los muertos a través de textos, imágenes y objetos no es algo nuevo en la historia de la humanidad.

¿Y qué pasa con el trabajo?

Hay una palabra que ya desde 2024 está marcando el rumbo de la tecnología en las empresas: IA agéntica o agente de IA. Este concepto, que hasta hace poco sonaba como algo de otro planeta, se ha convertido en una realidad que busca provocar un giro de 180 grados en la manera en que las empresas trabajan, toman decisiones y realizar sus procesos. 

El gran problema es el antes comentado. Aún son muchos los que no comprenden qué es exactamente, cómo funciona y por qué el 2025 lo han catalogado como el gran año de los agentes de IA. 

Yendo al grano, es un tipo de inteligencia artificial diseñada para trabajar de manera autónoma, como si fuera un agente independiente. A diferencia de las IA estilo ChatGPT, que necesitan supervisión humana constante o trabajan bajo reglas predefinidas, el agente de IA puede tomar decisiones, planificar estrategias y ejecutar tareas sin intervención directa.

Pero, por supuesto, todavía hay áreas donde se prefiere el toque humano. Cuando se trata de tomar decisiones éticas complicadas, aún se prefiere a un humano con conciencia. En el arte y la creatividad, aunque la IA está haciendo cosas interesantes, todavía se cree que las capacidades humanas tiene ese “no sé qué”. Y en temas de empatía y cuidado, como la terapia o el cuidado de personas mayores, se prefiere una mano cálida a unas frías palabras robóticas.

Lo cierto es que el futuro, al menos más cercano, probablemente sea una mezcla de lo mejor de ambos mundos. La IA puede ser como un añadido, un plus para los humanos. Tan solo piensa un médico con la precisión de una IA y la empatía de un ser humano. En muchos casos, la IA puede hacer el trabajo pesado, pero con un humano supervisando para asegurarse de que todo va bien.

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Carolina González

Redactora

Carolina González, redactora de actualidad, reportajes a fondo, análisis de todo tipo de productos y vídeos para el canal de Youtube.