Nathan Myhrvold, primer director de tecnología de Microsoft, habla de la IA: "Está a solo unos pocos "milagros" de distancia"

El que fuese uno de los cabecillas en Microsoft ha soltado una bomba sobre la IA: aún faltan unos cuantos "milagros" para que alcance el nivel humano.
Nathan Myhrvold, el que fue primer director de tecnología de Microsoft, no se anda con rodeos: la IA actual todavía no es capaz de crear conceptos abstractos, darles significado y razonar sobre ellos. Y eso, tal y como comenta, es un gran problema.
Según explica Myhrvold, la humanidad, o más bien el sector tech, necesita entre tres y cinco "milagros" para que la IA alcance el nivel de inteligencia humana. ¿Cuándo ocurrirá? Eso parece que es algo de lo que se puede especular, pero que, al final, nadie lo sabe. Podría ser mañana, o dentro de diez años, pero lo que sí está claro es que aún queda mucho camino por recorrer.
De forma simple, compara la IA con un Ferrari, algo que actualmente la humanidad ya tiene, pero de la que realmente no se está sacando todo el potencial, aunque muchos se empeñen en decir lo contrario y ya incluso se hable de singularidad tecnológica en 21 años.
Sin ir más lejos, Myhrvold compara el estado actual de la IA con el de la industria de los ordenadores personales en los años 80. Mucho potencial, pero aún falta mucho trabajo por hacer. Todavía no se ha descubierto cómo aprovechar al máximo esta tecnología.
¿Un futuro distópico? La IA podría superar tus peores pesadillas
Añadir que Myhrvold quiere dejar bien claro que aun la humanidad lejos de una verdadera inteligencia artificial general. Y quizás, eso sea algo bueno. Con tensiones geopolíticas que crecen de un día para otro sin que te des cuenta, problemas ambientales que auguran un año movido y avances tecnológicos que a veces parecen salidos de control, lo cierto es que el planeta no está preparado para más sustos.
Si la IA alcanza el nivel humano, ¿estaremos condenados a convertirnos en sus esclavos? ¿O seremos capaces de coexistir de forma sana con ella? Aquí tienes algunas de esas predicciones en negativo que plantean un año bastante complicado en este aspecto:
- Desempleo masivo: la automatización impulsada por la IA podría destruir millones de empleos en todo el mundo.
- Propaganda y desinformación: la IA podría ser utilizada para crear noticias falsas y campañas de desinformación a gran escala, manipulando la opinión pública y socavando la democracia.
- Guerra autónoma: los robots podrían tomar decisiones de vida o muerte sin intervención humana, desatando conflictos.
- Vigilancia por todas partes: la IA podría ser utilizada para rastrear y controlar cada aspecto de nuestras vidas, limitando tu libertad y privacidad.
Pero tampoco hay que tener miedo o exagerar demasiado las cosas, Myhrvold quiere tranquilizar a todo el mundo con una comparación muy curiosa: las historias de IA que esclavizan a la humanidad son como los malos de las películas de terror, te encanta que te asusten, pero sabes que no son reales. Con esta tecnología y sus potenciales peligros ocurre igual, al menos en un principio.
No cabe duda de que la IA es una herramienta con un poder todavía bastante desconocido, aunque no lo creas, pero como todas las herramientas, puede ser utilizada para el bien o para el mal. La pregunta es, ¿cómo uno puede asegurarse de que la IA se convierta en una fuerza positiva en el mundo?
Expertos de todo el mundo están precisamente poniendo sobre la mesa los riesgos y beneficios de la IA. Algunos, como Stephen Hawking y Elon Musk, ya han advertido sobre los peligros de una IA descontrolada. Otros, como Ray Kurzweil y Andrew Ng, son más optimistas y creen que la IA puede echar una mano al mundo a resolver algunos de los problemas más urgentes de la humanidad.
Desde luego, lo malo siempre vende más que lo positivo, eso es cierto, pero tampoco quiere decir que, primero, no se esté a tiempo de evitar graves problemas y, segundo, que el futuro más cercano no vaya a estar lleno también de increíbles y positivos momentos para la humanidad.
Independientemente de lo que ocurra, algo que ya ha quedado bastante claro es que hace falta desarrollar una ética de la IA, es decir, establecer principios y valores que guíen el desarrollo y el uso de esta, así como establecer leyes y regulaciones que limiten el uso de la IA en áreas peligrosas. Por supuesto, todo esto acompañado de algo esencial: la transparencia.
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Carolina González
Redactora
Carolina González, redactora de actualidad, reportajes a fondo, análisis de todo tipo de productos y vídeos para el canal de Youtube.

