Ni el paro ni la automatización: los expertos advierten del mayor riesgo de la IA, y tiene que ver con la bioseguridad

Un nuevo estudio pone de manifiesto que, de caer en malas manos, esta tecnología podría ayudar a los ciberdelincuentes a crear virus o amenazas similares. 

Cada día surgen nuevos temas que tienen que ver con las amenazas y los peligros de la IA. Pero estos suelen estar relacionados con lo mismo: desde superinteligencias que se pueden volver contra sus creadores, hasta situaciones de desempleo masivo. Incluso no faltan quienes prevén escenarios casi de ciencia ficción con robots asesinos que quieren exterminar a la humanidad. 

No obstante, un nuevo estudio publicado recientemente va por otra dirección. Los expertos no entran ni salen en estos otros riesgos, pero ponen encima de la mesa el que, para ellos, es el mayor temor en relación a la inteligencia artificial. Ni más ni menos que la bioseguridad. Y lo cierto es que los especialistas dan argumentos serios para demostrar que no son advertencias vacías sin más.

El mayor peligro de la IA: la bioseguridad

Parece que a Sam Altman le crecen los enanos. Por mucho que el máximo responsable de ChatGPT se pase el día hablando de las bondades de esta tecnología, los expertos parecen más preocupados que otra cosa con todo lo que tiene que ver con ella. Ahora, han puesto la lupa en una cuestión que no es ni mucho menos menor: la bioseguridad. ¿Qué tiene que ver la IA con ella?

Como dice el detallado estudio Generative AI for Biosciences: Emerging Threats and Roadmap to Biosecurity, publicado en arXiv, el tema es complicado. La IA ya ha revolucionado áreas como la síntesis de proteínas, el diseño de fármacos o la ingeniería genética; pero también puede empleares con fines peligrosos, desde la creación de toxinas sintéticas hasta de virus y bacterias.

Por supuesto, a estas alturas no hace falta explicarle a nadie lo peligroso que puede ser un virus para el mundo en general. Según los autores, la posibilidad de que herramientas como ChatGPT sean explotadas con fines dañinos es real, y crece cada día. A lo que cualquiera podría pensar, ¿y no hay forma de evitarlo? En teoría sí, pero una cosa es la teoría y otra muy distinta la práctica. 

El problema, dicen los expertos, está en que los marcos regulatorios y las medidas de seguridad en el campo de la bioseguridad están diseñados para controlar riesgos convencionales. Pero las amenazas de la IA son cualquier cosa menos convencionales. Sin ir más lejos, ChatGPT podría crear secuencias biológicas imposibles de obtener por vías tradicionales y, digámoslo así, éticas. 

Nos expertos sentencian: no es ninguna broma

Uno de las aspectos más interesantes y llamativos del estudio es que este se sustenta en la opinión experta de 130 profesionales, todos ellos relacionados con la biología, la bioseguridad y la seguridad tecnológica en general. El 76% de ellos expresó preocupación por el mal uso de la IA en biología, mientras que el 74% abogó por el desarrollo urgente de marcos regulatorios nuevos y adaptativos.

Por lo tanto, están claro que los expertos están preocupados, y mucho, ante el riesgo de que la IA genere nuevas amenazas biológicas. Ahora lo que hace falta es que quienes mandan sean también conscientes de ello. Aunque eso, por regla general, suele ser un camino más complicado. 

Otros artículos interesantes:

Más información sobre: