Nvidia no se conforma con la IA: ahora quieren ser el "cerebro" de todos los robots

Nvidia ya no solo hace chips: su nuevo objetivo es dominar la robótica global. Con Project GR00T, la empresa quiere que todos los robots del futuro lleven su sello cerebral.
Parecen buenos tiempos para Nvidia. La compañía liderada por Jensen Huang ha conseguido lo que ninguna otra empresa tecnológica: convertirse en una pieza fundamental para todo lo que tiene que ver con la IA. Solo por eso, se le augura un buen futuro a corto y medio plazo. Pero la empresa quiere ir más allá, y ahora mira a la próxima gran revolución: los robots.
Básicamente, el propósito de Nvidia vendría a ser poco más o menos que repetir la jugada que ya ha llevado a cabo con la inteligencia artificial, solo que orientándose en este caso a la robótica. En su situación, no parece que haya interés en crear robots completos, ¿para qué? Pero sí su elemento más importante y sin el cual será imposible que funcionen: su cerebro.
Nvdia ya mira al futuro de la robótica

A pesar del escepticismo de numerosos expertos, los robots están por todas partes. Si las cosas siguen su orden natural, estos podrían ser el siguiente paso para la inteligencia artificial. Y la compañía Nvidia, como señala desde Reuters, no solo quiere estar ahí, sino ser protagonista absoluta de todo lo que suceda. ¿Cómo? Pues siendo el cerebro de todos los robots.
Para ello, tienen un plan. Más que nada, fomentar la robótica, de la misma manera en la que en su día apostaron sin disimulos por la inteligencia artificial. Para materializar este impulso, la compañía encabezada por Jensen Huang está formando alianzas con algunos de los principales fabricantes europeos de chips, como son Infineon, NXP o STMicroelectronics.
Esta estrategia se ha visto materializada en su nueva plataforma diseñada específicamente para robots humanoides. Es decir, pensada para gestionar tareas complejas como la percepción del entorno, la toma de decisiones en tiempo real y el control de movimiento. Se trata, por así decirlo, de trasladar los avances de la inteligencia artificial a un cuerpo físico.
La idea, sugieren los expertos, es que Nvidia se ocupe del cerebro o la mente del robot, mientras que sus socios lo hacen del resto. Es decir, del cuerpo. De ahí su necesidad de aproximarse a aquellos que sean capaz de controlar el hardware más físico de las máquinas, por así decirlo. Un trabajo en equipo que en cierta manera recuerda al ensamblaje de los coches.
La experiencia como punto de partida
En muchos sentidos, Nvidia ya tiene experiencia en proyectos similares, casi tan ambiciosos como son los robots. De hecho, sus chips forman una parte importantísima de los coches autónomos y los centros de datos de la IA. Dos tecnologías que generan polémica, pero que tienen una enorme repercusión. Los robots podrían ser el siguiente gran eslabón para la compañía.
Sin embargo, no todo es tan fácil. Al menos, así lo defienden quienes verdaderamente saben de robótica. Estos insisten en que el mundo de los robots (humanoides, sobre todo) está aún en pañales. La producción de estas máquinas no solo es cara, sino bastante inútil fuera del laboratorio, en el mundo real. Aún así, la apuesta de Nvidia por esta tecnología parece total.
