OpenAI y Microsoft creen que la inteligencia artificial general será una realidad cuando tenga 100.000 millones en beneficios

En documentos internos, OpenAI y Microsoft aseguran que la inteligencia artificial general, o AGI, llegará cuando genere más de 100.000 millones de dólares. Según estos mismos archivos, el objetivo sería que llegara en 2029.
La inteligencia artificial general o AGI es una de las formas más avanzadas de IA, con la capacidad de aprender y resolver tareas que pueden superar a la inteligencia de los seres humanos. En resumen, quiere imitar la capacidad humana para conocer.
De momento, es solo un objetivo a largo plazo, ya que los modelos actuales de IA se asocian a la IA estrecha, para resolver tareas concretas con bastante limitación, como son los asistentes de voz, los chatbots conversacionales o recomendaciones en plataformas y buscadores.
El siguiente paso lógico sería la AGI, un tipo de IA que es capaz de comprender el entorno, aunque nunca de la forma en el que el ser humano lo hace, ya que este no tiene conciencia propia.
Más allá de esto, según recoge The Information a raíz de documentos firmados el año pasado y personas conocedoras de la situación, OpenAI y Microsoft han establecido que la AGI llegará cuando se haya desarrollado una IA que genere más de 100.000 millones de dólares anuales de beneficio.
Según lo dispuesto en el acuerdo entre Microsoft y OpenAI, esta meta se podría alcanzar en 2029, aunque la compañía que lidera Sam Altman llegaría al fin del contrato, en un evento muy similar a lo que ya ocurrió con ChatGPT, marcando su propio camino.
Sin embargo, estas cifras parecen estar muy lejos de ser alcanzadas, ya que según los últimos resultados anuales de OpenAI, en 2023 sumó 1.300 millones de dólares solo en ingresos.
Adicionalmente, hay una gran división en lo que se refiere a la definición exacta de lo que es la AGI, en ocasiones confundida con una súper inteligencia o la ya citada IA estrecha.
Uno de los mejores ejemplo sobre cómo avanza la IA es el de Microsoft con Copilot y los agentes automatizados. Por decirlo de alguna forma, la primera etapa es precisamente un chatbot, aunque para dar el salto a la segunda hace falta que tengan memoria.
Finalmente, llegarían los agentes de inteligencia artificial, un escenario al que se está asistiendo a día de hoy.
Ahora bien, Copilot basa su modelo en el acuerdo con OpenAI, ya que esta compañía cuenta con algunos de los más potentes a nivel de procesamientos complejos, como o1, una inteligencia artificial capaz de razonar –no en el sentido estricto de la palabra–.
En su caso, la compañía de Sam Altman también está detrás de otros proyectos para alcanzar una súper inteligencia artificial, aunque para ello será necesario afinar y refinar la AGI.
