Los prompts más raros que ChatGPT 5 ha sido capaz de entender

Hemos puesto a prueba la capacidad de GPT-5 en ChatGPT y nos ha sorprendido: ya es capaz de revivir lenguas muertas e inventar otras de ficción.
Al conversar con ChatGPT, puede que nos resulte una especie de inteligencia más allá de la humana, aunque su modelo es más simple y sencillo de lo que parece.
A nivel general, el chatbot de OpenAI, independientemente de la versión –también con el último modelo, GPT-5– se basa en 2 conceptos básicos: la comprensión del lenguaje natural y la generación de respuestas.
En el primer punto, las entradas o prompts se convierten en representaciones numéricas que logran que ChatGPT nos entienda, lo que se conoce como incrustación; en el segundo, combina esta secuencia y predice las respuestas según su modelo de entrenamiento.
Debido a este funcionamiento, el entrenamiento es clave, así como los conjuntos de datos que haya sido capaz de aprender ChatGPT, mayormente con toda la información disponible en Internet, algo que no ha pasado sin críticas para OpenAI y otras compañías.
Pero, ¿qué ocurre si preguntamos a ChatGPT con prompts extremadamente raros? ¿Continúa siendo fiable o es capaz de comprender lo que le estamos pidiendo?
Hemos hecho la prueba y, aunque ChatGPT no es ninguna entidad divina o metafísica, ha sido capaz incluso de revivir lenguas muertas.
Reconstruir una hipotética lengua ancestral

El protoindoeuropeo es una lengua de hace más de 3.000 años que, supuestamente, dio lugar a las diferentes fragmentaciones indoeuropeas –sánscrito, latín, griego clásico, germánico, etc.– y, en base a reconstrucciones, se ha hipotetizado sobre ella.
Este idioma reconstruido no tiene una gramática fija establecida, sino que hace referencia a métodos comparativos en base a otras lenguas que sí se han podido estudiar y han sobrevivido hasta la actualidad.
Curiosamente, ChatGPT conoce esto y ha sido capaz de reconstruir un texto en protoindoeuropeo con 4 estrofas, como si fuera una especie de poema cargado de simbolismo, con los caracteres que supuestamente formarían parte de su escritura.
Partida de ajedrez cero-G

Para esta prueba, le he pedido a ChatGPT que, directamente, imagine una crónica a mitad de camino entre la poesía y la tecnología que ilustre una partida de ajedrez espacial –en gravedad cero– entre un pulpo telepático y un robot con capacidad lógica.
Mediante diferentes símbolos y escritura latina, ha convertido esta partida de ajedrez en una especie de enigma a descifrar, con un glosario detallado que explica todo lo que se ha inventado.
En esta partida de ajedrez intergaláctica, ChatGPT ha elegido dejar el final abierto, en lo que ha venido a llamar una "resonancia orbital infinita". Un desenlace surrealista que demuestra que ningún tipo de código se le resiste a esta IA.
El exorcismo en latín que sale mal

Otra característica de ChatGPT, y que ha mejorado con GPT-5, es la estructura de las historias de ficción. En este caso, ha sido capaz de redactar un relato litúrgico medieval en latín con tono eclesiástico sobre un exorcismo que acaba mal.
Incluida la sátira y el humor, ChatGPT 5 ha estructurado esta especie de cuento en un relato en latín con bastante comedia, con un sacerdote como protagonista de este ritual que no acaba nada bien, con un cierre que actúa de parábola.
Por supuesto, con el prompt inicial en latín y una historia completamente en la misma lengua.
Instrucciones en klingon y el corazón de la IA

El klingon es la lengua de la raza homónima que actúa como villana del universo de Star Trek. Inventada por Marc Okrand, este idioma se construyó mediante una estructura bastante simple: objeto, verbo y sujeto.
Para complicar las instrucciones que le he dado a ChatGPT, le he pedido que ofrezca diferentes renglones en klingon, pero también construidos en x86-64. El resultado ha sido un código con comentarios en klingon.
Curiosamente, ChatGPT 5 ha elegido un código estructurado en 14 partes diferentes al más puro estilo de una epopeya épica.
La lengua de los elfos de Valinor

J.R.R. Tolkien fue capaz de inventar una lengua completa para demostrar sus dotes como filólogo, y el resultado final –con sus variaciones– fue el qenya, la lengua de los elfos de Valinor en El señor de los anillos, la más difundida junto al sindarin, uno de los 15 idiomas creados por el autor.
ChatGPT 5 también ha tenido la capacidad de inventar una lengua derivada de esta, con toques de otras, para realizar una composición en 10 apartados que muestren diferentes silogismos –proposiciones lógicas encerradas en sí mismas–.
Aunque el resultado muestra que, a nivel lógico, ChatGPT 5 aún no es capaz de afinar muy bien lo que muestra, sí representa una creación en una lengua inventada más allá de la de Tolkien, pero sin olvidar la originaria del alto élfico.
