En qué casos es mejor tener un router con tarjeta SIM en lugar de fibra o satélite

Router 5G tarjeta SIM
Router 5G tarjeta SIMIA

Hay algunas situaciones en las que un router 5G con tarjeta SIM es mucho mejor, aunque puede que acabe siendo más caro que tener fibra óptica.

No siempre la fibra óptica o el internet satelital son las mejores opciones de conectividad, y existen opciones como los routers con tarjeta SIM que pueden ser una gran solución.

En mi caso personal, llevo muchísimos años con un router de una gran compañía de telecomunicaciones que ya está completamente desactualizado, que precisamente utiliza este método de conexión, pero para el cual la propia empresa ya no ofrece nuevo firmware.

Esto no solo supone seguir pagando de más por el plan contratado, sino que también implica un riesgo en seguridad, al haber quedado obsoleto un router que se desconecta puntualmente y puede suponer problemas si teletrabajas o usas muchos dispositivos inteligentes conectados.

A pesar de que quise instalar la fibra en esta casa –en una zona rural con una población de unos 8.000 habitantes, donde la fibra llegó ya hace tiempo–, me he topado con un impedimento "humano": los vecinos no quieren que el cable pase por su casa, por lo que la operadora no pudo hacer nada ante su negativa.

Decidí entonces revisar las opciones de internet satelital, aunque me topé con una nueva barrera que, a día de hoy, continúo sin entender: si existe cobertura por fibra, no existen ayudas para este tipo de conexiones, un impedimento que no es nada justo ni refleja las necesidades individuales de cada caso concreto, como es este.

A día de hoy, sobrevivo en esta segunda residencia con un router 4G que no recibe actualizaciones y para el cual la teleoperadora no ofrece ninguna solución. Así que creo que el salto a un nuevo router 5G con WiFi 6 podría ser una gran solución, aunque no siempre es la mejor.

Los límites de la fibra y del internet satelital

Es bastante injusto que un vecino no te permita pasar el cable para conectarte a la fibra, con velocidades estables que sobre el papel en España han alcanzado algunas de las mayores cifras.

Sea como sea, aquí entra en juego la propiedad privada de cada cual, por lo que incluso aunque la necesites, no vas a poder pasar el cable de fibra por mucho que lo intentes y ya hayas firmado un contrato con una u otra operadora.

En los bloques de pisos no vas a tener ningún problema, pero si vives en una residencia individual, vas a tener varias complicaciones para encontrar alguna alternativa.

Aquí entra en juego el internet satelital, que puede ser de una empresa privada como Starlink o de entidades públicas; ahora bien, estos planes suelen suponer el doble del precio de lo que implicaría contrata una tarifa de fibra óptica, incluso en las cifras más elevadas de velocidad de enlace.

Ante estas barreras, que pueden depender del precio final del producto o del impedimento humano a que tengas tu fibra instalada, la mejor opción es adquirir un router con tarjeta SIM.

Eso sí, hay algunas compañías que limitan este a un uso temporal en segundas residencias, además de que la factura va a ser mayor que con la fibra más económica, como sí tengo en el piso en el que habitualmente resido.

Por tanto, este tipo de conexión siempre es más cara y limitada que las demás: un paquete ilimitado –sin barrera de gasto en el consumo total de gigabytes–, puede ascender fácilmente sin ofertas a 35 euros y, en alguna compañía, con permanencia, así como un incremento del precio tras un año.

Incluso en algunos casos el router es una cesión y no te lo podrás quedar si cancelas el contrato, por lo que solo es una solución si tienes un problema con los vecinos, como en este caso, o si optas por llevártelo a una segunda residencia habitual, como en la playa o la montaña.

Vodafone, Orange o Movistar, las únicas que ofrecen este tipo de conexión

Han aparecido numerosas compañías "baratas", casi siempre dependientes de grandes empresas como Vodafone, Orange y Movistar, que ofrecen planes de fibra óptica y móvil a un precio muy asequible, pero en el ámbito de este tipo de routers aún no hay ninguna alternativa más allá de estas.

Aunque estas ofertas no suelen ser muy publicitadas, hay que tener en cuenta que no todo el mundo puede instalar una antena para conectarse al internet por satélite, por lo que considero que se podrían ofrecer planes asequibles para estos usuarios que no puedan acceder tampoco a fibra óptica, independientemente del motivo.

Como gran ventaja, la latencia de este tipo de conexión terrestre es mucho menor que con los sistemas satelitales, a pesar de que compañías como Starlink ofrecen una latencia de entre 25 y 40 milisegundos aproximadamente.

Pero si necesitas conectarte a una VPN corporativa por tu trabajo o, simplemente, quieres acceder a juegos online que requieran un tiempo de respuesta de menor, te toparás lógicamente con muchas barreas asociadas a la velocidad.

A nivel de tarifas, son las grandes compañías del sector las que ofrecen este tipo de servicios, con Orange como la que mejor se ha adaptado a esto: pagas 3 euros diarios por una conexión 5G, con una tarifa máxima topada en 33 euros. Por tanto, nunca deberías pagar más de esa cantidad.

En el caso de Vodafone, la tarifa se queda entre los 25 y 30 euros mensuales, con velocidades que pueden alcanzar hasta 1 Gbps, siempre y cuando tu zona permita este tipo de cifras, algo difícil de encontrar, a no ser que residas en las zonas periféricas de grandes núcleos urbanos.

Por último, Movistar ofrece planes que parten desde unos 20 euros mensuales, pero como en todos estos contratos, hay que leer la letra pequeña y revisar a cuánto asciende tras los primeros 12 meses de permanencia.

Es algo importantísimo si vas a contratar un servicios de este tipo. Como recomendación personal, graba la conversación sea con quien sea y deja claro al comercial que te aclare esta letra pequeña, ya que podrías encontrarte con sorpresas –ilegales– a medio o largo plazo, como ya me ocurrió a mí con este tipo de conexión.

De cualquier forma, las de Movistar y Vodafone suelen estar más dirigidas a quienes busquen este tipo de router para tenerlo como si fuera fibra en casa, mientras que Orange suele ofrecer este servicio para quienes viajen y quieran tener internet en una segunda residencia.

Siempre se ha considerado a este tipo de router como el hermano menor de la conectividad, pero las ofertas de los grandes del sector muestran todo lo contrario, con una realidad aún presente en muchas localidades de España. Más aún cuando tu vecino ha decidido que él puede tener fibra, pero tú no.