¿Qué es Jev, la IA que no sabe escribir y por eso promete ser diferente a ChatGPT?

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La idea de la inteligencia artificial Jev es que no todas las tareas necesitan una conversación como hace ChatGPT. Muchas solo necesitan una decisión rápida.
A día de hoy, cuando se habla de inteligencia artificial, lo más normal es que pienses en chatbots estilo ChatGPT o Gemini. Hablamos de herramientas a las que les haces preguntas, de lo que sea, y te devuelven una respuesta. Pero no todas las tareas necesitan una respuesta de varias líneas. No hace falta que se extraiga un texto al completo.
Puede que tan solo busques una IA que tome decisiones por ti, que se base en la probabilidad.
Para ese tipo de situaciones, hacer que una IA genere un párrafo entero es excesivo e innecesario. Primero tiene que producir el texto y después otro programa tiene que interpretar qué quiere decir realmente. Y eso consume tiempo y recursos.
Aquí es donde aparece Jev, un modelo de inteligencia artificial muy diferente a los que estás acostumbrado a utilizar. Jev no genera texto. No pretende hablar contigo, escribir un correo ni explicarte sus respuestas. Su trabajo consiste en tomar decisiones y devolverlas junto con una probabilidad.
¿Qué es Jev?
Jev es un modelo de inteligencia artificial creado por TypeSafe AI que está pensado para tomar decisiones en lugar de generar respuestas de texto.
La idea es de Diogo Almeida, que trabajó en OpenAI y fue uno de los autores de InstructGPT, una investigación relacionada con el aprendizaje por refuerzo a partir de las valoraciones de los humanos que ayudó a sentar algunas de las bases de la IA actual. Ahora ha creado TypeSafe AI y su primer modelo, Jev.
Para entender realmente qué es, imagina que una tienda online recibe miles de pedidos y tiene que detectar cuáles podrían ser una estafa. Una IA como ChatGPT podría analizar los datos y generar una explicación. Si bien es cierto que podría ser útil para un humano, el programa que gestiona los pedidos no necesita leer una explicación.
Jev está pensado precisamente para eso. Recibe información y devuelve una decisión dentro de las opciones que se hayan definido, acompañada de una probabilidad. Por ejemplo, podría indicar que una operación tiene un 80% de posibilidades de ser una estafa y que debería enviarse a revisión humana.
Jev no intenta comportarse como una persona hablando con otra persona. Intenta ser simplemente un programa con IA que toma decisiones dentro de otro programa.
Otro ejemplo podría ser un sistema que tiene que decidir qué hacer a continuación. Un agente de IA puede estar haciendo una tarea y necesitar escoger todo el tiempo entre varias acciones posibles. En lugar de utilizar un modelo enorme para redactar una respuesta cada vez, podría recurrir a un modelo como Jev para tomar esa pequeña decisión y continuar.
De hecho, TypeSafe ha enseñado demostraciones en las que Jev toma decisiones todo el tiempo. En una de ellas jugaba a Doom, tomando alrededor de diez decisiones por segundo. En otra tenía que desplazarse de un artículo de Wikipedia a otro, escogiendo entre diferentes enlaces.
Como ves, esta IA no quiere ser la que habla, sino la que decide qué hacer después.
¿Es Jev más rápido y barato que ChatGPT?
La compañía asegura que Jev puede ser entre 20 y 200 veces más rápido y entre 40 y 400 veces más barato que modelos de IA que todos conocemos cuando se utilizan para este tipo de tareas.
Lo cierto es que tiene todo el sentido. Si no tienes que generar una respuesta palabra por palabra, puedes destinar estos recursos del modelo a la decisión que quieres que te dé. Y si una aplicación necesita hacer esa operación todo el tiempo, se acaba notando.
TypeSafe afirma que tiene un precio de 42 dólares por cada 1.000 millones de tokens de entrada, mientras que los tokens de salida tienen un coste que la compañía considera demasiado pequeño como para cobrarlo.
TypeSafe explica que Jev puede tener una tasa de alucinaciones del 0%
Este es otro de los grandes temas: las alucinaciones. Hablamos de falsedades que la IA asegura que son ciertas. Y, lo cierto es que, al no tener que dar información, tiene sentido que sea el 0%.
Si un programador le dice a Jev que solo puede responder sí, no o quizá, el modelo no debería inventarse una cuarta opción. No puede salir de ese conjunto de respuestas. Esto no significa que vaya a elegir bien, pero tampoco se puede decir que esté alucinando.
¿Podría llegar a sustituir a ChatGPT?
La respuesta es que no. De hecho, la gracia de Jev está en que puede complementar a modelos como ChatGPT en lugar de sustituirlos.
Un modelo como GPT puede encargarse de una tarea complicada como entender una pregunta, hablar con el usuario, analizar código o generar una respuesta. Y en algunos momentos puede necesitar tomar una decisión entre varias opciones. Ahí podría entrar Jev.
Por ejemplo, si pensamos en un agente de IA que está gestionando una reclamación, el modelo puede encargarse de entender la conversación y preparar una respuesta. Pero, antes de enviarla, otro sistema podría preguntar a Jev si esa respuesta necesita revisión humana, si incumple alguna regla o qué prioridad debería tener.
