Roman Yampolskiy, experto en seguridad de la IA, prevé un desempleo masivo: "No hablo de un 10, sino del 99%"

¿Será posible que la inteligencia artificial deje a casi todo el mundo sin trabajo? Cada vez son más quienes opinan que sí, y los robots serán clave para ello.
No importa a qué te dediques o qué estés haciendo en estos momentos. Para el año 2030, lo más probable es que sea una inteligencia artificial o un robot quien se ocupe de ello. Eso, al menos, es lo que dice Roman Yampolskiy, experto en seguridad de la Inteligencia Artificial de la Universidad de Louisvill, y un crítico pesimista desde hace años.
Por supuesto, no es el primer experto que vaticina algo parecido. Muchos otros, algunos antiguos empleados de compañías tan importantes como Google, prevén transiciones trágicas. ¿Hacia qué? Quizá hacia la utopía que Elon Musk o Sam Altman desean, en la que nadie tendría que trabajar. Pero mientras tanto, estaríamos hablando de un mundo repleto de desempleados por todas partes.
La IA traerá consigo un desempleo masivo
Al principio eran voces más o menos tímidas, que alertaban de que no todo lo relacionado con la inteligencia artificial iba a ser un cuento de hadas. Después los expertos han ido alzando la voz: la IA no va a ser una ayuda, como los ordenadores lo revolucionaron todo en su momento. Más bien supondrá un antes o un después bastante doloroso.
La realidad es que muchas empresas ya han intentado subirse al carro de esta tecnología. En muchos casos, con resultados peores de los esperados, es cierto. Pero eso no parece desanimar a multitud de compañías, que ven en la IA la posibilidad de producir más y gastar menos. Es decir, de ahorrarse muchos sueldos y reducir el personal necesario para operar con normalidad.
Pero según el experto Roman Yampolskiy, la cosa será bastante más complicado que lo que se vive hoy. "Nos encontramos ante un mundo con niveles de desempleo nunca antes vistos", ha declarado el informático en un reciente podcast. "No hablo del 10% de desempleo, que da miedo, sino del 99%". Por supuesto, tiene claro que esas no son lo que se dice buenas noticias para nadie.
¿Y a qué corresponderá ese 1% al que hace alusión? También en ello ha pensado. En su opinión, solo habrá un tipo de trabajo que logre sobrevivir a la IA: aquel que la gente prefiera que realice otro humano. Que cada cual lo interprete como quiera. Todos los demás, asegura Yampolskiy, tendrán los días contados: abogados, profesores, contables… eso da lo mismo.
Una fecha aciaga en el calendario
Como sucede con tantos otros expertos, Roman Yampolskiy no habla de futuros lejanos. Su predicción está a la vuelta de la esquina. Y lo más llamativo de todo es que coincide plenamente con la de muchos otros. Habla de una fecha concreta: 2030. ¿Y por qué exactamente ese año? Porque, como también adelantan otros especialistas, será entonces cuando llegue la inteligencia artificial general. Supuestamente.
Por supuesto, esta necesitará brazos y piernas para llevar a cabo muchas tareas físicas, por así decirlo. Pero para Yampolskiy eso tampoco supone un inconveniente: serán los robots quienes se encarguen de todo. Un escenario, el que él dibuja, que parece sacado de la ciencia ficción pero que, de hacerse realidad, suena mucho más aterrados que cualquier película o novela. Al menos, a priori.
