Sam Altman explica cómo sería la IA perfecta: "Ridículamente rápida y con acceso a todas las herramientas"

El CEO de OpenAI y una de las máximas figuras relacionadas con esta tecnología, parece contradecirse en lo que respecta a los últimos modelos de ChatGPT. 

Sam Altman no es el único que se pasa el día hablando de la inteligencia artificial. Ya sea por sincera preocupación o por mero interés, mucho son los expertos que intentan vaticinar cómo será esta tecnología de moda en el futuro. Y lo cierto es que casi nadie se pone de acuerdo al respecto, ni siquiera gente tan mediática como Elon Musk o el propio Bill Gates

Por supuesto, el CEO de OpenAI es siempre optimista en sus declaraciones. Asegura que la IA le ha ayudado a atender a su bebé, e incluso que en el futuro nos retirará a todos de trabajar. Pero una cosa son los deseos y otra la realidad. ¿Cómo sería la inteligencia artificial perfecta para Sam Altman? En unas recientes declaraciones ha mostrado sus claras intenciones.

Sam Altman quiere una IA pequeña, pero poderosa

Si hay algo que no se le puede negar a Sam Altman, es su facilidad para hacer comentarios que no pueden pasar desapercibidos. No solo porque sea posiblemente la figura más destacada en todo lo que tiene que ver con la inteligencia artificial, sino por lo desenfadado de muchas de sus exposiciones. A veces, incluso sin temor a contradecirse a sí mismo en muchos sentidos. 

Porque a juzgar por la trayectoria que han llevado OpenAI y su popular ChatGPT, cualquiera podría imaginarse que la IA cada vez tendría que ser más grande para atraer a más gente. De hecho, no faltan quienes sospechan que por ahí van los tiros en el retraso de su nuevo modelo de lenguaje. Sin embargo, ahora Altman se ha salido por la tangente y ha apuntado en la dirección contraria. 

En un vídeo que no ha tardado en volverse viral, el empresario ha dejado claro cómo sería para él la inteligencia artificial perfecta. Y no, esta vez no ha hablado sobre la inteligencia artificial general. Al menos, no directamente. Aunque según él, por lo primero que destacaría sería por tener un razonamiento sobrehumano, con un gran poder de entendimiento, sobre todo. 

Además, Altman considera que debería de resultar "ridículamente rápida, con un contexto que manejara un billón de tokens y acceso a todas las herramientas que puedas imaginar". Es decir, que tan pronto pudiese realizar una llamada telefónica o reservar alojamiento en un hotel como llevar a cabo una transferencia bancaria. Será casi como un asistente personal en toda regla. 

¿Se está contradiciendo OpenAI a sí misma?

Esta visión de Sam Altman, que habla alegremente de una IA "pequeña" parece chocar de lleno con los modelos cada vez más enormes que dan la impresión de representar GPT-4, Gemini 1.5, Claude 3 Opus o LLaMA 3. Es decir, herramientas realmente costosas que además requieren de un gran consumo energético. ¿Cambiará realmente esto en el futuro?

Ya sea pequeña o grande, lo que está claro es que la IA tendrá antes o después que enfrentarse a uno de sus principales problemas, que muchos expertos han puesto de manifiesto recientemente: es incapaz de entender el lenguaje humano. Si ciertamente quiere sobrepasar las capacidades de la gente, como pretende Altman, superar esta limitación debería ser, quizá, el primer paso. 

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