Samsung es la clave secreta del éxito de OpenAI y su demanda absurda de memoria DRAM para IA rompe todos los récords mundiales

Generada con IA

OpenAI lo quiere absolutamente todo y lo está intentando con el silicio. La compañía de Sam Altman ha firmado acuerdos sin precedentes con Samsung y SK Hynix.

Corea del Sur acaba de ser el escenario de algo histórico. OpenAI, Samsung y SK Hynix han cerrado un paquete de acuerdos dentro del marco del famoso proyecto de inteligencia artificial Stargate: 900.000 obleas de memoria DRAM al mes.

Para que te hagas una idea, esto es casi el 40% de toda la capacidad mundial estimada para 2025. Nunca antes una sola compañía había puesto sobre la mesa una demanda de tal calibre. Para ponerlo en contexto, el mercado mundial de obleas de 300 mm para memoria DRAM ronda los 2,25 millones al mes. La cifra de OpenAI equivale a casi la mitad de ese mercado.

Todo esto sucede por pura necesidad, ya que los modelos de nueva generación no se entrenan de una forma tan simple como hace una década. 

Hacen falta decenas de miles de procesadores gráficos, y cada GPU debe estar acompañada de memoria de alta velocidad y gran capacidad. Sin ella, los sistemas no sirven para nada y de la memoria DRAM es de lo que se nutre hoy la inteligencia artificial tanto o más que de los chips de Nvidia.

El problema, por así decirlo, viene ahora. Los analistas alertan de que, si OpenAI logra asegurarse ese volumen, el resto de competidores podría enfrentarse a problemas de abastecimiento o a un encarecimiento brutal de los chips de memoria. Y esto ya no solo va de IA, sino de la propia infraestructura que soporta internet y la nube.

En los documentos firmados se explica a que Samsung SDS, Samsung C&T y Samsung Heavy Industries se implicarían en el diseño y construcción de nuevos centros de datos. SK Telecom estudia además abrir instalaciones en el suroeste del país. Y el Gobierno surcoreano, a través de su Ministerio de Ciencia y TIC, ya trabaja en posibles ubicaciones fuera de Seúl, conscientes de que proyectos de este tamaño necesitan un buen espacio, electricidad y refrigeración en cantidades colosales.

Aquí conviene diferenciar dos escenarios. El uso básico de ChatGPT, cuando miles de usuarios le lanzan preguntas, emplea mucha menos memoria. Pero entrenar nuevos modelos, como GPT-5 o lo que venga después, requiere una infraestructura mucho más potente. Con esto puedes entender por qué OpenAI busca cifras tan locas.

En este contexto, asegurar 900.000 obleas al mes no es tanto un exceso como un seguro de vida para el futuro de la compañía. Se trata de evitar un cuello de botella que acabe con su ventaja frente a rivales como Google, Meta o Anthropic. 

Detrás de todo esto está la hoja de ruta de Stargate, el faraónico proyecto de IA de Trump para competir con China

Para aquellos que no lo conozcan, se trata de un megaproyecto valorado en 500.000 millones de dólares que unirá a algunas de las mentes más brillantes del sector tecnológico bajo la bandera estadounidense.

Flanqueado por los CEO de OpenAI, Oracle y SoftBank en la Sala Roosevelt, Trump describió Stargate como "el proyecto de infraestructura de IA más grande de la historia". Esta iniciativa tiene como objetivo construir una red masiva de centros de datos por todo Estados Unidos, comenzando con un colosal complejo de 300.000 metros cuadrados en Texas.

A nivel general, se centrará en la construcción de estos centros de datos, la producción de chips de IA y el desarrollo de instalaciones energéticamente eficientes necesarias para todo lo que está por llegar relacionado con la IA. Se prevé la creación desde cero de al menos 20 centros de procesamiento de datos avanzados, cada uno con no menos de 46.000 metros cuadrados.

La magnitud de Stargate es tan grande como sus números: se espera que genere 100.000 empleos "casi de inmediato" y podría recibir inversiones de hasta tres billones de dólares en los próximos años. 

Por su lado, OpenAI no quiere depender solo de un socio, aunque Microsoft y Azure le dieron el primer gran impulso. La inversión inicial de 1.000 millones en 2019 y los sucesivos 10.000 millones colocaron a OpenAI en lo más alto, pero también la ataron a Redmond. Ahora, con acuerdos como los de Corea, Altman busca ganar autonomía y no encerrarse en un único proveedor.

Por eso, todas estas alianzas no paran de crecer. Oracle y SoftBank se han comprometido a desplegar centros de datos de varios gigavatios. Nvidia ha anunciado inversiones que rondan los 100.000 millones de dólares, aportando hardware y acceso a superclusters. Y ahora Samsung y SK Hynix añaden la otra pata en forma de memoria, sin la cual los procesadores más potentes no sirven para nada.

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Carolina González

Redactora

Carolina González, redactora de actualidad, reportajes a fondo, análisis de todo tipo de productos y vídeos para el canal de Youtube.