¿Usas IA todos los días, pero temes que te deje sin trabajo? No eres el único: así piensa la mitad de España

Si te preocupa que la IA acabe quitándote el trabajo, no eres el único. La mitad de España está en la misma situación: encantados con ella, pero con miedo por lo que pueda pasar.
La inteligencia artificial se ha colado en nuestras vidas casi sin darnos cuenta. Hoy en día, lo raro es no haber usado alguna vez un chatbot, una app de edición de imágenes, un traductor o una función de autocompletar.
Según el último informe del Observatorio Nacional de Tecnología y Sociedad (ONTSI), el 73% de los españoles piensa que la IA y otras tecnologías digitales van a mejorar su trabajo. Pero, ojo, porque al mismo tiempo, un 74% cree que los robots y la IA acabarán quitando más empleos de los que crean.
En concreto, el 42% de los españoles admite haber usado IA en 2023 para alguna de estas cosas, y un 56% la ha probado para temas personales, profesionales o de estudios. ChatGPT es la reina absoluta, con un 83% de usuarios, muy por delante de otras como Gemini, Bing Chat o Copilot. Pero, aunque nos guste, la sombra del despido planea sobre muchas cabezas.
Así estamos, entre el optimismo y el miedo. Y no es solo cosa del trabajo. Más de la mitad de la gente cree que la IA va a ayudar en cosas tan cotidianas como las tareas del hogar, la educación o incluso el entretenimiento.
El 54,5% la ve útil para limpiar, cocinar o poner la lavadora; el 53% cree que será clave para aprender más y mejor; y casi un 45% la ve como una aliada para el ocio y el arte. Vamos, que la IA está en todas partes, pero la incertidumbre no se va.
Me ayuda, pero… ¿Y si mañana me sustituye?
Aquí viene el gran dilema y es que, la IA nos hace la vida más fácil, pero también nos pone muy nerviosos. En la oficina, la fábrica o el hospital, la mayoría reconoce que la IA puede mejorar la productividad, quitar tareas repetitivas y abrir nuevas puertas. Pero, al mismo tiempo, no dejan de mirar de reojo: ¿y si mañana es una máquina la que hace mi trabajo?
Según el ONTSI, solo el 24% de los trabajadores españoles ve la IA como una amenaza directa para su empleo, bastante menos que el año pasado, cuando era el 37%.
Y es normal porque el Foro Económico Mundial calcula que la IA va a crear más de tres millones de empleos en España en la próxima década, pero también va a automatizar el 60% de las tareas actuales y pondrá en riesgo unos dos millones de puestos, sobre todo los menos cualificados.
Las empresas lo tienen claro y las que ya usan IA la aprovechan para analizar datos, automatizar procesos, hacer marketing o ventas, y hasta para tareas administrativas. Pero muchas otras no dan el salto por miedo a meter la pata con la ley, por falta de conocimientos o por las dudas sobre la protección de datos.
En las grandes empresas, la IA ya está en el 44% de los casos; en las pequeñas, apenas llega al 8%. Y por regiones, Madrid y Cataluña van a la cabeza, mientras que en otras zonas la cosa va más despacio.
Eso sí, la mayoría de los empleados pide a gritos formación: el 78% cree que su empresa debería enseñarles a usar bien la IA y otras herramientas digitales. Porque, si el futuro va por ahí, mejor estar preparados que quedarse fuera. Eso lo tienen muy claro.
Inteligencia artificial para todo… ¿Pero para todos?
Y aquí viene otro de los grandes problemas. El Fondo Monetario Internacional avisa que la IA podría cambiar el 40% de los empleos en todo el mundo, sobre todo en los países avanzados como España. Puede subir la productividad hasta un 40% y liberar tiempo para tareas más creativas, pero también puede hacer que los trabajos menos cualificados desaparezcan o se vuelvan más precarios.
¿Y qué pasa con los sueldos? Los expertos dicen que los perfiles tecnológicos y creativos serán los más demandados y mejor pagados, mientras que otros pueden quedarse atrás. Por eso, la formación es clave y aprender a usar la IA, entender cómo funciona y adaptarse a lo que viene. Si no, la brecha entre los que 'controlan' y los que no, será cada vez mayor.



