La curiosa tradición japonesa para ahorrar aire acondicionado en verano: refresca en segundos

En Japón es tan habitual encontrarse con aparatos que hacen uso de la última tecnología como prácticas que tienen cientos de años, y se siguen empleando.
Si alguna vez has visitado Japón, probablemente te hayas encontrado con costumbres muy raras, a ojos de un europeo cualquiera. Desde gente durmiendo por todas partes (bancos, trenes, parques…), hasta retretes cantarines. De hecho, se trata de un país en el que tradición y tecnología se unen de una forma cuanto menos peculiar. En todos los sentidos que uno pueda imaginarse.
Esto también afecta al verano japonés. Huelga decir que su tecnología permite que muchos de los aparatos de aire acondicionado que se instalan en todo el mundo tengan sello nipón. Pero, curiosamente, también existen muchos trucos convencionales que ayudan a combatir el calor sin tener que gastar un euro (un yen) en electricidad. Algunos, con cientos de años de existencia.
La tradición japonesa para ahorrar aire acondicionado
Entre las rarezas con las que posiblemente te encuentres al pasear por las calles de Japón, seguramente se halle la de rociar agua por las calles. Es algo sumamente común durante el verano. Los japoneses lo hacen no solo en comercios, sino también en viviendas particulares y, a decir verdad, en casi todas partes. Hay que tener en cuenta que tienen un sentido comunitario muy desarrollado.
Si no estás familiarizado con sus tradiciones, simplemente piensas que alguien está limpiando la acera. Bueno, en realidad no es así, sino una alternativa muy antigua a los aires acondicionados modernos, que todavía se sigue empleando como una especie de complemento a estos. De hecho, la práctica incluso tiene un nombre concreto: se la conoce como Uchimizu.
La tradición, de hecho, viene de lejos, en concreto del periodo Edo (es decir, de algún momento entre los años 1600 y 1800, más o menos). También se piensa que nació con un fin: refrescar el ambiente durante el verano, y también como un modo de ser considerado con los visitantes y los vecinos. En Japón, el verano es terriblemente caluroso y sobre todo húmedo para todos.
Además, se trata de una costumbre que generalmente también ayudaba a otra cosa: reutilizar el agua. Es decir, en lugar de desperdiciar la que se empleaba en tareas domésticas, como por ejemplo lavar la casa o cocer el arroz, el agua se reciclaba gracias al Uchimizu. Aunque ha pasado muchísimo tiempo desde que comenzó a aplicarse, todavía es muy común ponerlo en práctica.
Una práctica que ¿realmente funciona?
Hay que reconocer que algunas tradiciones (no solo japonesas, de todo el mundo), no tienen demasiado sentido. Sin embargo, en este caso esta alternativa antigua al aire acondicionado moderno no es ninguna tontería: reduce mucho el calor alrededor. En concreto, se estima que la temperatura puede bajar entre 1 y 3 °C en zonas pavimentadas tras aplicar agua de forma adecuada.
¿Y cuál es la forma adecuada? Por lo general empleando una especie de escoba tradicional (oke) para distribuir bien el agua.
Además, el riego reduce el polvo en suspensión y disminuye el efecto "isla de calor" que sufren muchas ciudades por la acumulación de calor en el asfalto y el cemento.
Tal vez si una persona lo hace su efecto no sea demasiado evidente, pero si, como sucede en Japón, son muchos los vecinos que lo llevan a cabo, existen pocas dudas de que el ambiente termina siendo más fresco y menos sofocante. Y eso, con veranos tan duros, puede ser una ayuda tan buena como cualquier otra.
