Este truco casero para las ventanas es la solución definitiva para acabar con el calor del verano: "No tienen el aislante adecuado"

Larry RolaVentanas comparte un truco casero, barato y sorprendentemente eficaz para enfriar tu casa este verano: solo necesitas un material que cuesta menos de 10 euros.

Para mantener el hogar fresco en pleno verano, con días calurosos donde incluso las noches se vuelven insoportables, muchas familias optan por dejar encendido el aire acondicionado o el ventilador durante horas. Si bien es una solución rápida, también es una de las más caras. 

Con las facturas disparadas y un consumo energético que no deja de crecer, cada grado se traduce en euros de más. Sin embargo, muchas veces el verdadero problema está en otro lugar, como en el calor que entra por sitios que no deberías pasar por alto, como los cajones de las persianas.

El truco para evitar la entrada de calor en casa

Uno de los puntos más olvidados a la hora de aislar una vivienda son los cajones de las persianas, la estructura que cubre el eje enrollable, normalmente colocada sobre la ventana, y que suele estar vacía por dentro. Es decir, sin ningún tipo de aislamiento térmico ni acústico. 

Es por este lugar donde entra el calor en verano, se escapa el calor en invierno y también se cuela el ruido de la calle, aun así, pocos se detienen a comprobarlo. El experto en ventanas Larry RolaVentanas, que acumula miles de seguidores en TikTok e Instagram, ha compartido un método muy sencillo para solucionar ese problema. 

No hace falta reformar la casa ni gastar una fortuna, solo necesitas un aislante, algo de cinta o sellador y un poco de tiempo. Según explica, con esta pequeña intervención consigues un resultado inmediato: menos filtraciones, más frescor en casa y menor dependencia del aire acondicionado.

El procedimiento no tiene ningún misterio, ya que se trata de comprar un aislante térmico para cajones de persianas, disponible por menos de 10 euros en tiendas de bricolaje o plataformas online. Una vez lo tengas, lo primero es abrir el cajón, medir el interior y cortar el material a la medida. 

Lo habitual es que el aislante venga con adhesivo incluido, pero también puedes reforzarlo con un sellador para asegurar una buena fijación, sobre todo si vas a colocarlo por debajo del eje. La instalación se hace por partes: empiezas por la cara superior, que es la más delicada, luego pasas a los laterales y terminas con la base. 

Una vez que todo esté bien sellado y seco, solo tienes que volver a colocar la tapa. En menos de una hora puedes tener todo listo, por lo que no necesitas herramientas específicas ni conocimientos técnicos. Cualquiera puede hacerlo, incluso en una vivienda de alquiler.

El resultado es inmediato, se reduce la entrada de calor en verano, pero también mejora el aislamiento acústico. Ya no oyes tanto tráfico, voces o golpes del exterior, todo esto permite que el interior se mantenga más estable sin tener que recurrir al aire acondicionado cada vez que sube la temperatura. Y eso, en un verano como el actual, se traduce directamente en ahorro.

No solemos pensar en el aislamiento hasta que el calor es insoportable o la factura de la luz se dispara. Sin embargo, es uno de los elementos más decisivos a la hora de mantener una temperatura confortable en casa. 

Muchas viviendas en España tienen ventanas de doble cristal, buenos sistemas de calefacción y aparatos de climatización modernos, pero siguen sufriendo variaciones térmicas por culpa de puntos débiles como los cajones de persiana. Este tipo de huecos sin aislamiento actúan como una puerta abierta al exterior. 

Por ahí se cuela el aire caliente o frío y también se escapa el confort que intentas mantener con otros sistemas. Lo positivo es que no hace falta embarcarse en reformas para solucionarlo, a veces basta con observar, identificar el problema y aplicar soluciones sencillas. 

Otros trucos eficaces para combatir el calor

Colocar cortinas térmicas o estores reflectantes en las ventanas orientadas al sol reduce significativamente la cantidad de calor que entra durante el día. Ventilar de forma estratégica, sobre todo a primera hora de la mañana y al anochecer, también ayuda a refrescar las estancias.

En momentos de calor extremo, colocar un ventilador frente a botellas congeladas puede generar una corriente de aire más fresco. Las toallas húmedas colgadas en puertas o ventanas funcionan como una barrera temporal que también enfría el ambiente. Y si vives en un piso superior, pintar la terraza con pintura reflectante blanca permite rebajar varios grados la temperatura interior.

Otra recomendación útil es apagar o evitar el uso de electrodomésticos que emiten calor, como el horno, la plancha o el lavavajillas, durante las horas centrales del día. Todo esto suma, son pequeños cambios de hábito que tienen un impacto real en el confort y el ahorro energético.

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