El ahorro que nadie te cuenta: pulsar este botón en tu aire acondicionado va a ahorrarte dinero en tu factura de la luz

Esta función se activa fácilmente y es ideal para mantener una temperatura agradable en todas las habitaciones de tu hogar sin disparar el consumo eléctrico. Se trata de una alternativa más eficiente frente al uso del modo frío.
Los días calurosos no dan tregua, y mantener el aire acondicionado encendido durante horas parece la única forma de sobrevivir en casa. Sin embargo, este hábito, por más comprensible que sea, puede acabar disparando la factura de la luz sin que te des cuenta.
En muchas viviendas, el aire se convierte en el electrodoméstico más voraz durante los meses de calor, sobre todo si lo usas sin saber que tienes una función oculta que puede cambiar las reglas del juego. Lo mejor de todo es que no necesitas comprar nada nuevo ni instalar dispositivos adicionales.
La mayoría de equipos modernos ya incluyen un ajuste específico que permite reducir el consumo energético sin renunciar al confort. Se llama modo de humedad o Dry mode y está al alcance de un botón en el mando a distancia. Aunque no es tan popular como el modo frío, puede convertirse en tu mejor aliado para ahorrar.
Qué es el ‘Dry mode’ y por qué puede ayudarte a gastar menos
Esta función, que suele aparecer representada por un icono con gotas de agua, transforma temporalmente tu aire acondicionado en un deshumidificador. En lugar de expulsar aire frío, actúa sobre la humedad ambiental.
Y eso es clave, porque buena parte de la sensación de bochorno que sufres en verano no tiene tanto que ver con la temperatura como con el exceso de humedad en el ambiente. El modo Dry extrae esa humedad del aire sin enfriar de forma agresiva.
El resultado es una sensación térmica más agradable, incluso cuando el termómetro marca temperaturas moderadas. Sin embargo, no está pensado para calor extremo, pero sí es muy útil en jornadas húmedas o nubladas, cuando el calor se siente más por la pegajosidad que por el sol directo.
Al activar esta función, el aparato no necesita forzar tanto el compresor, eso significa que consume menos electricidad y, de paso, sufre menos desgaste. A largo plazo, eso también supone ahorrar en mantenimiento o en posibles averías.
Usarlo de forma estratégica —por ejemplo, durante la noche o en las horas menos calurosas— puede ayudarte a mantener la casa fresca sin dejar el aire funcionando a máxima potencia todo el día. En lugar de poner el termostato a 22 grados, alternar con el modo de humedad permite aligerar el gasto sin perder confort.
Este ajuste es especialmente útil si vives en zonas costeras o en zonas del interior con clima húmedo. Aunque no sustituye por completo al modo frío, su uso combinado puede marcar la diferencia en la factura de final de mes.
Trucos extra para ahorrar con el aire acondicionado
Más allá del modo Dry, hay pequeños trucos que puedes llevar a cabo para reforzar el ahorro sin perder frescor en casa. La ventilación cruzada, por ejemplo, es clave: abre ventanas a primera hora del día o al caer la tarde para generar corriente y renovar el aire de forma natural.
Otro método efectivo es mantener toldos y persianas bajadas en las horas centrales del día. No dejes que el sol golpee los cristales, porque eso convierte cualquier estancia en un invernadero. Si bloqueas la entrada directa de calor, el aire acondicionado necesitará trabajar menos para enfriar.
Tampoco olvides que muchos aparatos eléctricos emiten calor, aunque no lo percibas, ordenadores, televisores, cargadores… Si no los estás usando, desconéctalos, de esta manera evitarás que añadan grados extra al ambiente y obliguen al aire a compensarlo.
Y si quieres probar algo diferente, hay un método curioso que se ha viralizado por su eficacia, que es untar yogur natural sobre los cristales exteriores de la casa, y que ha resultado ser bastante útil para poder reducir la temperatura interior.
Al secarse, forma una capa blanca que refleja parte de la radiación solar. Si bien no es definitivo ni sustituye al aire acondicionado, sí puede bajar algunos grados el calor de la habitación sin necesidad de encender ningún aparato. Es barato, temporal, fácil de limpiar y sorprendentemente útil.
