Con cepillos de dientes y facturas falsas han perpetrado una de las mayores estafas a Amazon

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El fraude millonario perpetrado por los hermanos Abraham contra Amazon es un ejemplo de cómo los delincuentes pueden aprovechar las vulnerabilidades en los sistemas de comercio electrónico.

Las estafas en las tiendas online son cada vez más comunes, y los usuarios son los que suelen pagar las consecuencias. Sin embargo, en esta ocasión, el gigante del comercio electrónico Amazon ha sido la víctima.

Cabe señalar que la empresa sufrió un fraude millonario a manos de cuatro hermanos, quienes consiguieron estafar a la empresa por una cantidad que supera los 17 millones de euros entre los años 2018 y 2020.

El modus operandi implicaba el uso de cepillos de dientes y facturas falsas para llevar a cabo el robo. Utilizaron un método conocido como sobreenvío para engañar a Amazon y obtener beneficios ilegales.

Amazon sufre una de sus mayores estafas

Este grupo de estafadores, compuesto por Yoel Abraham, Heshl Abraham, Zishe Abraham y Shmuel Abraham, desde el sótano de una casa aprovecharon las cuentas de proveedores mayoristas que habían abierto para participar en la estafa. 

La estrategia consistía en enviar a Amazon cantidades excesivas de productos diferentes de los que habían sido ordenados, utilizando los códigos de identificación únicos de Amazon (ASIN) para cambiar los productos en la factura.

Por ejemplo, cuando Amazon ordenaba un número limitado de un artículo, como desinfectante en aerosol o perfumes de diseñador, los hermanos enviaban grandes cantidades de cepillos de dientes utilizando el mismo código de identificación.

De esta manera, lograron facturar por productos mucho más costosos de los que realmente habían enviado. La operación de fraude no solo involucraba el cambio de códigos, sino también la creación de cuentas falsas y el uso de VPN para ocultar su identidad. En pocas palabras, manipularon los procedimientos de facturación.

Cuando la compañía comenzó a detectar el fraude y cerrar sus cuentas, los hermanos intentaron abrir nuevas cuentas utilizando nombres falsos y direcciones de correo electrónico diferentes. La cantidad de dinero que los hermanos lograron robar a Amazon es asombrosa. Facturaron por más de 17 millones de euros utilizando este esquema de fraude.

Finalmente, la estafa fue descubierta y los hermanos Abraham fueron arrestados. En mayo de 2020, las autoridades federales de Estados Unidos acusaron a los hermanos de conspiración por cometer fraude electrónico y lavado de dinero.

Este caso pone de manifiesto los desafíos que enfrentan las empresas de comercio electrónico como Amazon para protegerse contra la actividad fraudulenta. A pesar de los controles de seguridad, los estafadores aún encuentran formas de burlar el sistema y obtener ganancias ilícitas a expensas de las empresas y los consumidores.

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