en colaboración con fritz!

Disfruta de una conexión Wi-Fi de calidad en tu segunda residencia
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La mayoría de las incidencias en las redes Wi-Fi domésticas provienen de errores en la instalación y ubicación, exceso de dispositivos, mantenimiento descuidado, routers desactualizados...
Llegas al apartamento de la playa o a la casa del pueblo, conectas el router... y la señal no alcanza más allá del salón o pasillo. Y así, verano tras verano... Esto es habitual en las segundas residencias: con instalaciones antiguas y pocas semanas de uso al año, no tiene sentido invertir mucho presupuesto en resolver un problema que solo se presenta en vacaciones. La buena noticia es que existen soluciones que te permiten navegar por Internet a una buena velocidad en tu segunda residencia, sin tener que hacer obras ni pagar de más.
Antes de comprar nada, averigua dónde falla la señal
El primer error habitual es comprar un repetidor a ciegas y colocarlo donde haya un enchufe libre. Antes de gastar dinero, merece la pena hacer un mapa de la cobertura de la casa: camina por cada habitación con el móvil y fíjate en las barras de la señal. También puedes usar una aplicación gratuita de medición inalámbrica como FRITZ!App Wi-Fi.
En cinco minutos, tendrás una idea clara de dónde están las zonas muertas de la vivienda. Con ese diagnóstico, podrás determinar qué solución es la más adecuada en cada caso.

Añade un repetidor o crea una red Mesh
Ahora que ya sabes en qué parte de la vivienda no hay cobertura, la solución más sencilla, sin necesidad de tender cables, es instalar un repetidor Wi-Fi. Se enchufa, se sincroniza con el router en un momento y ya tienes señal inalámbrica donde antes no llegaba. Si necesitas más de un repetidor para cubrir toda la casa, entonces una red Mesh hará que todo resulte más cómodo. Los diferentes puntos de acceso (router, repetidores, etc.) trabajarán como una única red con el mismo nombre y contraseña, y los dispositivos cambiarán automáticamente de uno a otro sin que tengas que hacer nada. También existen repetidores para exterior, que permiten llevar la señal inalámbrica al jardín o la terraza.
Si en la segunda residencia no hay fibra óptica o no compensa darla de alta solo para el verano, una alternativa práctica son los routers móviles compactos con ranura para tarjeta SIM".- Ralf Muntean, Country Manager de FRITZ! para España y Portugal.
Si los muros son muy gruesos, prueba con un adaptador PLC
En las casas más antiguas, con paredes de piedra o adobe, ni siquiera un repetidor o una red Mesh conseguirán resolver el problema. En esos casos, puedes probar con un kit de adaptadores PLC: un adaptador se conecta al router y otro se instala en la habitación donde no haya cobertura. La señal viajará entonces por el cableado eléctrico de la vivienda y, a continuación, el adaptador PLC la convertirá en Wi-Fi para conectar tus dispositivos. Muchos modelos cuentan también con un puerto Ethernet, para así realizar conexiones con cable.
Lleva tu propia conexión móvil si no hay fibra
Y si en la vivienda no hay fibra óptica o no compensa darla de alta solo para el verano, una alternativa son los routers móviles compactos con ranura para tarjeta SIM. Permiten crear una red Wi-Fi completa usando la cobertura de la red móvil y ofrecen velocidad suficiente para dar servicio a todos los dispositivos de la casa. Estos prácticos dispositivos caben en el equipaje de mano, se alimentan por USB-C (incluso con una batería externa) y se configuran en unos pocos minutos. Así, tendrás Wi-Fi en tu segunda vivienda sin complicaciones. Y si el año que viene cambias de lugar de vacaciones, bastará con llevártelo en la maleta.

También cuidará la casa cuando no estés
Disponer de una red inalámbrica en tu segunda residencia no solo sirve para teletrabajar, jugar o ver series en verano. Con una red Wi-Fi estable que llegue a todos los rincones de la casa, podrás también instalar cámaras de videovigilancia, detectores de humo o de fugas de agua, así como enchufes inteligentes que se encargarán de simular que hay alguien en casa encendiendo las luces. Asimismo, podrás controlar la calefacción o el aire acondicionado desde el teléfono móvil antes de llegar, para encontrarte la casa en condiciones nada más entrar por la puerta.