Un ciberataque ruso hace muy felices a miles de conductores en Países Bajos

Los hackers rusos atacan objetivos en Europa para generar tensión, pero su acción en Países Bajos va a provocar más de un salto de alegría... o más muertes por accidentes. Han destruido los radares de velocidad.
El 17 de julio, toda la red de radares de velocidad de Países Bajos se desactivó por completo, debido a un ciberataque asociado a grupos de hackers rusos.
Lo más impactante es que las autoridades neerlandesas han confirmado que los radares no se pueden arreglar, así que tendrán que sustituirlos por completo.
Puede que algunos conductores se alegren, pero la ausencia de multas también puede hacer que aumenten los accidentes de tráfico, y con ello los muertos y heridos en carretera.
Así destruyen los hackers rusos los radares de velocidad
Según el informe de la Oficina Central de Procesamiento del Servicio (CVOM) docenas de radares de velocidad de las carreteras de Países Bajos, han quedado destruidos.
Las autoridades de Países Bajos han asegurado que los hackers no han robado datos ni han vulnerado el sistema de multas. Lo que han hecho es destruir los radares, impidiendo que se puedan volver a encender, aunque no han explicado cómo lo han conseguido.
El sistema vulnerado también contiene información sobre casos judiciales en curso, investigaciones policiales y datos personales de los empleados. El Departamento de Justicia no ha revelado a qué datos accedieron los piratas informáticos, si es que accedieron a alguno, según informa Techspot.
Por razones de seguridad vial, el CVOM no ha revelado dónde están los radares que han quedado inoperativos, ya que algunos han sobrevivido al ataque y siguen funcionando, pero otros no.
Se sabe que el ciberataque ha afectado tanto a los radares fijos, como a los móviles que se colocan en diferentes zonas según el día o el tráfico, para pillar a los conductores amantes de la velocidad desprevenidos.
También se ha podido comprobar que los radares destruidos están instalados tanto en las autovías nacionales (o vías A), como en las carreteras que conectan pueblos y ciudades (vías N).
Es la primera vez que un ciberataque remoto consigue destruir por completo radares de velocidad, sin posibilidad de repararlos.
