Cuidado con estas extensiones de Chrome: 19 extensiones maliciosas pusieron en riesgo a 80.000 usuarios

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Unas 19 extensiones maliciosas de Chrome y Edge pusieron en riesgo a 80.000 usuarios al robar datos de criptomonedas.
Las extensiones del navegador pueden añadir funciones muy útiles a Chrome, pero también convertirse en una puerta de entrada para los ciberdelincuentes. Un nuevo descubrimiento demuestra que incluso complementos que funcionan con normalidad durante meses pueden terminar utilizándose para robar información.
Investigadores de seguridad de Socket han descubierto una campaña maliciosa que afectó a 19 extensiones de Chrome y Edge. En total, decenas de miles de usuarios pudieron quedar expuestos, especialmente aquellos que utilizaban servicios y monederos relacionados con criptomonedas.
La estrategia utilizada por los atacantes hacía que las extensiones resultaran difíciles de detectar. Según los investigadores, 14 de los complementos fueron desarrollados directamente por los ciberdelincuentes, mientras que otros cinco fueron adquiridos a desarrolladores y empresas legítimas.
En un primer momento, estos programas cumplían las funciones que prometían. El problema llegó después, cuando recibieron actualizaciones que incorporaban código diseñado para recopilar información y comprometer los dispositivos.
Una de las extensiones más afectadas fue Enable Right Click & Copy - Smart Unlock + OCR. Llegó a acumular alrededor de 70.000 instalaciones en Chrome y otras 10.000 en Edge, por lo que unos 80.000 usuarios estuvieron potencialmente expuestos.
Los atacantes tenían especial interés en monederos de criptomonedas y otros datos relacionados con estos activos, aunque la campaña también podía recopilar otra información del usuario.
Los investigadores creen que algunas de las técnicas utilizadas en esta campaña ya estaban presentes desde febrero de 2024. Los atacantes podían introducir las cargas maliciosas después de haber conseguido una base considerable de usuarios y controlar posteriormente la campaña mediante una infraestructura de comando y control.
Google y Microsoft terminaron retirando las extensiones afectadas de sus respectivas tiendas. Sin embargo, eso no significa necesariamente que todos los usuarios estén protegidos automáticamente.
Si alguna de estas extensiones sigue instalada en un ordenador, eliminarla manualmente es una de las medidas más importantes. También conviene revisar las extensiones instaladas en Chrome o Edge y desconfiar especialmente de aquellas que no se recuerde haber instalado.
El caso demuestra además que tener una extensión disponible en la tienda oficial no garantiza que vaya a mantenerse segura para siempre. Una extensión legítima puede cambiar de propietario o recibir posteriormente una actualización que modifique por completo su comportamiento.