Cuidado si recibes este mensaje de tu jefe en vacaciones: es una estafa

El verano acostumbra a ser un periodo de descanso y desconexión para casi todo el mundo, pero cuidado, porque los ciberdelincuentes se aprovechan de ello.
Recibir un mensaje del jefe o del trabajo en vacaciones puede ser una pesadilla para muchos trabajadores. Más que nada porque es algo que complica bastante aquello de desconectar durante su periodo de descanso. Sin embargo, puede ocurrir incluso una circunstancia peor: que se trate realmente de una estafa que tiene la intención de quedarse con tu dinero.
En realidad, se trata de un fraude muy común en Europa, una que vez que llega el periodo estival, y nada hace presagiar que no se vuelva también recurrente en España. Por eso conviene conocer bien en qué consiste y, sobre todo, cómo estar precavidos y poder evitarlo. De lo contrario, a más de uno le pueden amargar sus vacaciones en cuestión de minutos.
La estafa que llega en vacaciones
La razón por la que esta estafa se produce en verano es sencilla: es entonces cuando la mayoría de empresas y oficinas reducen su productividad. O dicho de una forma más pragmática: se quedan vacías. En ese momento los ciberdelincuentes lo tienen más fácil para hacerse pasar por cualquiera dentro de la compañía y de esta manera desarrollar una estrategia muy concreta.
Básicamente, el timo es un caso de phishing. Solo que en lugar de tratarse de un engaño generalizado, lanzando mensajes a diestro y siniestra, aquí la cosa es mucho más concreta. La estafa comienza cuando la víctima recibe un mensaje haciéndose pasar por alguien de su empresa (un jefe o un responsable del área económica, por lo general), hablando de una urgencia.
Ya se sabe que la gran mayoría de estafas juegan precisamente con eso: requieren de una actuación rápida para que la gente piense lo menos posible. El contenido del mensaje puede variar de unos casos a otros, pero suele girar en torno a un problema de facturación, un cambio de cuenta o algo por el estilo. En él te piden, por ejemplo, que facilites tus datos bancarios para hacerte un ingreso.
Lo que hace realmente peligrosa esta amenaza, en cualquier caso, es que por lo general los ciberdelincuentes usan datos reales de la empresa que hacen que su mensaje parezca auténtico. En muchas ocasiones, los ladrones utilizan cuentas de correo electrónico reales, que han robado o hackeado justo antes, lo que refuerza la ilusión de legitimidad. Por eso conviene estar siempre alerta.
¿Cómo protegerse de este fraude?
Para prevenir este tipo de fraudes, los expertos recomiendan establecer protocolos claros de verificación. Es decir, que si un empleado recibe una petición de pago o de compra inesperada, incluso si parece venir de su propio jefe, debe confirmar su autenticidad a través de otro canal seguro: una llamada directa, un mensaje interno o una consulta al departamento financiero.
Claro, la cosa se complica bastante si se trata de empresas en las que no hay demasiado trato personal, por ejemplo en el caso de los autónomos que solo colaboran puntualmente. Pero ya sea de una forma o de otra, si alguna vez te encuentras con algo así, y más aún en verano y durante las vacaciones, actúa con cabeza. Por mucha prisa que te insten a tener.
