Los datos personales que nunca debes compartir por WhatsApp, si no quieres que te estafen

Usar WhatsApp es algo tan habitual, que puede provocar que te confíes. Pero existe una serie de información privada que nunca deberías compartir, si no quieres que pueda terminar en malas manos.
Cada día hay millones de personas que, solamente en España, utilizan la aplicación de mensajería instantánea WhatsApp. Algo que resulta sumamente útil, pero que, por desgracia, también despierta el ingenio de los ciberdelincuentes.
Muchas veces estos no necesitan demasiado para montar sus estafas, pero aún así, cuanto más complicado se lo pongas, mejor que mejor.
Puesto que usar WhatsApp para todo forma parte de la rutina diaria de muchísimos usuarios, es natural que a veces no se preste atención cuando se trata de compartir también algunos datos personales. Pero aunque la app esté cifrada de extremo a extremo, hay información que no es recomendable distribuir así como así. Te contamos la fundamental para evitar algún susto.
Datos bancarios y tarjetas de crédito

El principal problema de compartir según que datos personales con medio de WhatsApp pasa porque, aunque confíes en el destinatario, nunca puedes estar seguro de que su dispositivo no esté hackeado, o alguien se lo robe. Por no hablar de que incluso el usuario, aunque sea sin querer, comparta esa información por equivocación.
El principal problema es que los estafadores a menudo utilizan tácticas de phishing para engañar a la gente y hacer que compartan sus datos bancarios. Pueden hacerse pasar por entidades de confianza o pedirte información sensible. Si envías estos datos por WhatsApp, estás facilitando que los estafadores accedan a tu red financiera antes o después.
Documentos de identidad
Así de primeras, puede parecer que enviar por WhatsApp una foto del DNI, el pasaporte y demás no tiene demasiado recorrido, pero no es así en absoluto. Si estos documentos llegan a manos de los estafadores, estos pueden usarlos para abrir cuentas bancarias, solicitar tarjetas de crédito o incluso obtener préstamos a tu nombre.
Esto no solo puede dañar tu historial crediticio, sino que también puede terminar por darte dolores de cabeza legales. Por no hablar de que los criminales los usen para actividades fraudulentas, algo que también está a la orden del día, más de lo que se piensa.
Contraseñas y códigos
Por mucho que WhatsApp presuma de estar cifrado de extremo a extremo, eso no garantiza que tu información esté completamente segura. Siempre tienes que tener en cuenta que existe la posibilidad de que tu teléfono o el de la persona con la que compartes tu contraseña es hackeado.
¿Y qué sucede entonces? Pues que esa información puede caer directamente en manos equivocadas. Si es así, los estafadores no durarán en usar tus contraseñas para acceder a cuentas bancarias, correos electrónicos, redes sociales y cosas por el estilo, lo que podría llevar a la pérdida de datos personales, robo de identidad y fraudes financieros.
Ubicación en tiempo real
Que la gente sepa dónde estás en un momento preciso, no tiene por qué ser peligroso. Siempre y cuando no se trate de alguien con malas intenciones, claro. El ejemplo más conocido es el de los robos: que un ladrón conozca cuándo te marchas de casa es una invitación al robo. Pero no es lo único.
Por ejemplo, el auge tecnológico ha provocado que los acosos sean muchísimo más frecuentes que antes, por lo que es recomendable ser especialmente celoso a la hora de compartir esta información.
Así pues, hay muchos datos personales que conviene no enviar por WhatsApp. Por mucho que uses esta app, procura evitar caer en el error de pensar que es infalible o que todo vale con ella. Más que nada porque los ciberdelincuentes la manejan igual de bien… o probablemente mejor que los propios usuarios.