Desmantelan Kratos, el "Netflix del phishing": usada por casi 2.000 ciberdelincuentes, lanzaban 15.000 ciberataques cada mes

Las cuentas comprometidas podían utilizarse después para robar datos, cometer fraudes o atacar a los contactos de las víctimas en 35 países, principalmente en Europa y Estados Unidos.
Durante años, el phishing ha sido una de las técnicas más utilizadas por los ciberdelincuentes para robar contraseñas, acceder a cuentas y engañar a millones de usuarios.
Pero el problema ha cambiado mucho en los últimos años, ya que en la actualidad ya no es necesario que un hacker tenga grandes conocimientos técnicos para crear una campaña sofisticada.
Ahora existen servicios preparados para hacerlo todo por ellos. Plataformas que funcionan bajo un modelo similar al de cualquier servicio online permiten comprar herramientas, plantillas e infraestructura necesaria para lanzar ciberataques en cuestión de minutos.
Una de las más importantes era Kratos, una plataforma de phishing como servicio que acaba de ser desmantelada tras una investigación internacional.
Las autoridades de Alemania y Estados Unidos han conseguido cerrar esta infraestructura después de una larga investigación que permitió descubrir cómo funcionaba uno de los ecosistemas de phishing más utilizados del mundo.
Kratos convirtió el phishing en un servicio al alcance de cualquiera

Cabe señalar que Kratos no era simplemente una herramienta para crear páginas falsas, sino una plataforma completa diseñada para que otros delincuentes pudieran lanzar campañas de robo de credenciales sin tener que desarrollar su propia tecnología.
El funcionamiento era sencillo desde la perspectiva de sus usuarios, ya que los ciberdelincuentes pagaban por acceder al servicio y recibían un conjunto de herramientas preparadas para engañar a las víctimas.
La plataforma estaba especialmente enfocada en crear páginas fraudulentas que imitaban servicios populares, como los sistemas de inicio de sesión de Microsoft. De esta forma, los atacantes podían enviar enlaces falsos a usuarios que pensaban estar accediendo a una página legítima.
Cuando la víctima introducía su correo electrónico y contraseña, esos datos quedaban en manos del atacante, que podía utilizarlos para acceder a cuentas personales o empresariales, robar información o preparar nuevos ataques.
Casi 2.000 delincuentes utilizaban la infraestructura para atacar miles de veces al mes

Cabe señalar que la peligrosidad de Kratos no estaba únicamente en su tecnología, sino en la escala que consiguió alcanzar. Según la información de la investigación, la plataforma llegó a ser utilizada por alrededor de 1.800 ciberdelincuentes.
Su modelo permitía multiplicar los ataques porque eliminaba una de las principales barreras del cibercrimen, que era la necesidad de conocimientos avanzados.
De este modo, los compradores no tenían que crear servidores, programar herramientas de captura de datos o diseñar desde cero páginas falsas, sino que todo estaba preparado dentro del kit ofrecido por Kratos.
De hecho, la infraestructura llegó a estar relacionada con unas 15.000 campañas de phishing cada mes, afectando a usuarios de diferentes países y convirtiéndose en una pieza clave dentro del ecosistema criminal.
Así funcionaba el negocio detrás de Kratos

Kratos seguía un modelo parecido al de otros servicios digitales, pero aplicado al delito. Sus clientes podían contratar acceso a la plataforma a través de canales utilizados habitualmente por comunidades criminales online.
A cambio, recibían recursos preparados para lanzar ataques: páginas falsas, sistemas para recopilar credenciales e infraestructura necesaria para gestionar las campañas.
Esto permitía que personas con pocos conocimientos pudieran participar en actividades que antes requerían más experiencia. El creador de la plataforma obtenía beneficios mediante las suscripciones, mientras que sus clientes utilizaban las herramientas para atacar a sus propias víctimas.
La investigación de las autoridades alemanas, con participación de la Oficina Federal de Policía Criminal de Alemania (BKA), permitió identificar la magnitud de la operación y actuar contra los responsables.
La policía incautó servidores y cerró una pieza clave del phishing mundial
La operación terminó con la intervención de la infraestructura utilizada por Kratos, donde las autoridades incautaron servidores relacionados con la plataforma y consiguieron dejar fuera de funcionamiento el servicio.
Además, el supuesto desarrollador y administrador fue detenido en Indonesia, mientras los investigadores continúan analizando la información obtenida durante la operación para identificar a más usuarios de la plataforma.
El cierre de Kratos supone un golpe importante para los delincuentes que dependían de esta herramienta, pero no elimina el problema, ya que el modelo de phishing como servicio continúa creciendo porque permite convertir ataques en productos fáciles de adquirir.
La caída de esta plataforma demuestra hasta qué punto el cibercrimen se ha profesionalizado. Hoy, los atacantes no solo crean sus propias herramientas, sino que también compran servicios diseñados para robar datos a gran escala.
