La Guardia Civil advierte: así es la estafa del supermercado que te puede vaciar las cuentas en un momento

Los ciberdelincuentes no cesan en poner en práctica estrategias con las que robarte tanto tu información personal como el dinero que tengas en el banco. 

El principal problema de las estafas es que, a diferencia de otros delitos, son complicadas de tratar, incluso para las autoridades. Y más aún cuando, consecuencia de las nuevas tecnologías, estas se han disparado hasta el infinito. ¿La mejor solución? Prevenir a los ciudadanos. Por eso la Guardia Civil se pasa el día dando consejos de cómo evitar los principales timos.

No son los únicos, lo mismo sucede con la Policía Nacional y otros expertos en ciberseguridad. Conocer las principales estrategias de los ciberdelincuentes no es sinónimo total de seguridad, pero al menos puede ayudar a disminuir las posibilidades de sufrir un engaño. Por ejemplo, el que tiene que ver con la estafa del supermercado, una de las más comunes.

El peligro de la estafa del supermercado

A pesar de que esta estafa suela conocerse como la estafa del supermercado, en realidad no se produce en uno, sino en su nombre. No es como el conocido método de la siembra, en el que los delincuentes dan la cara e intentan engañarte personalmente. Aquí todo se produce a través de Internet, por lo que resulta todavía más problemático, incluso para la Guardia Civil. 

Otro inconveniente añadido: a diferencia de timos más concretos, que se producen mediante correos electrónicos, mensajes de WhatsApp o incluso mensajes SMS, lo cierto es que este puede llegar casi por cualquier medio. Lo que sí tienen en común es el objetivo final de los ciberdelincuentes: robarte primero de todo tus datos, y luego hacer lo propio con el dinero de tu cuenta en el banco.

Ya sea de una forma u otra, el supuesto supermercado (una marca conocida, claro, ya que estamos hablando de un claro caso de phishing), se pone el contacto con los usuarios argumentando que estos han ganado un premio, ya sea por un sorteo, una compra realizada o cualquier otra excusa. Generalmente, dicho mensaje va unido al auténtico peligro de la estafa: un enlace malicioso.

Por lo general, este tipo de mensajes se parecen mucho al que podrías recibir de un supermercado auténtico, con su mismo nombre, colores y demás. Sin embargo, suelen existir también diferencias. Lo más importante consiste en revisar bien los detalles: la ortografía o la dirección del destinatario del mensaje pueden darte pistas de que algo no es trigo limpio en todo el asunto. 

Cómo evitar ser engañado

Generalmente, la gente se asusta cuando se habla de estafas que toman el nombre de un banco. Es natural, puesto que es en ellos donde se guarda el dinero. No obstante, los supermercados también pueden ser un peligro, y más aún teniendo en cuenta que es común usar la tarjeta de crédito en ellos (eso cuando no se tiene directamente una de afiliación al comercio, como sucede en algunos).

Lo mejor que puedes hacer, en cualquier caso, es no confiar en este tipo de correos. Es poco probable que un supermercado te mande un mensaje de cualquier tipo para premiarte. Y aunque así sea, recuerda siempre: no compartas tu información personal de buenas a primeras por Internet. Si tienes duda, sé tú mismo quien se ponga en contacto con ellos por sus medios oficiales. 

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