De Irán a Ucrania: los hackers convierten cámaras domésticas en armas de guerra

¿Cámaras domésticas como armas? El ciberespionaje en Ucrania e Irán demuestra que tu dispositivo IP puede servir para corregir artillería. La nueva y peligrosa cara de la guerra.
Hace ya mucho tiempo que las guerras modernas han incorporado todo tipo de tecnología en sus enfrentamientos. Irán o Ucrania suponen dos ejemplos de ello. Habitualmente surgen noticias acerca de cómo drones, satélites o incluso inteligencias artificiales se emplean de diferentes formas. Sin embargo, hay otro elemento que hasta ahora había sido pasado por alto: las cámaras domésticas.
Algunos medios se han hecho eco de cómo estos dispositivos, teóricamente diseñados para uso cotidiano, también muestran una utilidad en conflictos armados. Por supuesto, hay una razón por la que, si se piensa con un poco de detenimiento, pueden ser prácticas para cualquiera: están conectadas a Internet. Aunque parezca sacado de una obra de ciencia ficción, es real.
Las cámaras domésticas, un arma más en las guerras modernas

Un reciente reportaje realizado por Ars Technica pone de manifiesto cómo las cámaras domésticas ya juegan un papel fundamental en las guerras modernas. Al menos, desde un punto de vista estratégico. Según explican los expertos, distintos países y grupos vinculados a conflictos armados están intentando hackear cámaras ubicadas en viviendas, calles y comercios.
La explicación es bastante lógica. Actualmente existen millones de cámaras conectadas a Internet por todas partes. Muchas tienen una visión privilegiada de todo lo que hay a su alrededor y, en caso de producirse una guerra, su información puede ser de gran ayuda, explican los especialistas. Al fin y al cabo, pueden transmitir vídeos en directo y, parece ser, no son difíciles de piratear.
Uno de los escenarios donde esta tendencia parece haberse documentado con mayor claridad es en la guerra que todavía mantienen Rusia y Ucrania, con todo lo que la misma arrastra. Investigaciones de empresas de ciberseguridad y agencias de inteligencia han sido quienes han detectado campañas destinadas a acceder a cámaras situadas cerca de infraestructuras críticas.
En opinión de los analistas, algunos de estos intentos buscaban, por ejemplo, observar rutas de transporte utilizadas para enviar ayuda militar a Ucrania desde Europa. Para eso cualquier ayuda es bienvenida: las cámaras en gasolineras, aparcamientos, edificios, etcétera, proporcionan "ojos" sobre el movimiento de equipos militares o convoyes logísticos de todo tipo.
Vigilancia en Oriente Medio
Por supuesto, algo similar sucede en el reciente conflicto que Estados Unidos, Israel e Irán están protagonizando en Oriente Medio. La empresa de seguridad Check Point, de Tel Aviv, ha compartido un estudio en el que igualmente habla de ciento de intentos por hackear este tipo de cámaras domésticas. Estos ataques coincidieron con ofensivas llevadas a cabo por Irán.
A la inversa, más de lo mismo. El propio Financial Times informó de que Israel se ayudó de las cámaras de tráfico de Teherán para realizar sus recientes golpes a la capital iraní. Otra demostración más de la importancia que tiene la tecnología a todos los niveles, también cuando se trata de sacar provecho militar. Incluso al hablar de dispositivos en teoría "menores" o cotidianos.
