No actualizar a Windows 11 tiene un precio: "Un dispositivo con Windows 10 tiene un promedio de 1.903 vulnerabilidades activas"

Windows 10 tiene hasta 3 veces más vulnerabilidades que Windows 11, aunque muchos dispositivos continúan manteniendo este sistema operativo sin soporte.
Han pasado ya 8 meses desde que Microsoft cerrara definitivamente el capítulo de Windows 10 y finalizara su soporte oficial, con lo cual muchos dispositivos han quedado sin actualizaciones vitales de seguridad.
A pesar de ello, según la firma de ciberseguridad Lansweeper, hasta un 16,9% de los dispositivos corporativos de todo el mundo continúan utilizando este sistema obsoleto, una cuota de mercado preocupante a nivel de seguridad.
Sobre todo teniendo en cuenta que Windows 10 tiene hasta 3 veces más vulnerabilidades que Windows 11, un margen que continúa ampliándose cada semana con los nuevos parches de seguridad.
"Durante años, la recomendación de abandonar un sistema operativo obsoleto se aceptaba como una buena práctica evidente, pero sin datos tras ella. Esos datos existen ahora: un dispositivo con Windows 10 presenta una media de 1.903 CVE activas, frente a las 652 de Windows 11", explican en la investigación. "Se trata de una brecha de 2,9 veces que se ensancha con cada parche".
Más aún, del total de vulnerabilidades y exposiciones comunes (CVE) más del 66% se asocian a un peligro alto o crítico, mientras que un 2,4% corresponde a fallos con exploits conocidos que los atacantes aprovechan realizando ingeniera inversa, con una tasa 1,7 veces superior que en Windows 11.
Precisamente, una de las cuestiones que favorecen que Windows 10 esté en el punto de mira de los ciberdelincuentes es lo que se conoce como patch-diffing, una técnica de ingeniería inversa que usan estos con cada parche de Windows 11.
Al no tener corregidas estas vulnerabilidades en Windows 10, los atacantes encuentran una puerta de entrada muy fácil para las máquinas de los usuarios, lo que provoca este gran margen entre la seguridad de esta edición y la versión más avanzada.
"Parte de la razón de esta diferencia se debe al patch-diffing, un proceso mediante el cual los atacantes aplican ingeniería inversa a las soluciones de Windows 11 para localizar ese mismo fallo sin corregir en Windows y desarrollar un exploit", agregan. "El sistema operativo con soporte entrega, de forma efectiva, un mapa a los ciberdelincuentes para atacar al sistema obsoleto".
Ahora bien, hay sectores estratégicos que verdaderamente preocupan por seguir manteniendo dispositivos con Windows 10, como el sanitario y farmacéutico, con una cuota en este sistema del 23%.
Seguido muy de cerca por el 22,7% del comercio minorista (retail), así como de las pequeñas y medianas empresas, con un 21,4%; aquí también se añaden el sector industrial y fabril, con un 18%, además de un porcentaje importante del 16,6% en grandes empresas.
La investigación destaca además que las PYMEs se resisten a dar el paso por limitaciones presupuestarias, pero esto mismo sorprende en negocios de mayor tamaño.
Por último, hay que tener en cuenta también que las aseguradoras ya rechazan el 25% de las reclamaciones por el uso de software fuera de soporte, por lo que utilizar Windows 10 no es solo peligroso, sino que también puede suponer pérdidas económicas y, en caso de incumplir las normativas de protección de datos o de seguridad, problemas legales.
