No es cosa tuya: un estudio confirma que las estafas por Internet han aumentado, y estas son las más comunes

Una investigación demuestra lo que todo el mundo sospechaba: que casi todo el mundo ha sufrido una estafa o un intento de ella recientemente. 

De un tiempo a esta parte es habitual encontrarse con que la Policía Nacional, la Guardia Civil o el INCIBE se pasan el día lanzando advertencias a los usuarios acerca de los peligros de las estafas que se llevan a cabo por Internet. Da la impresión de que los ciberdelincuentes nunca descansan y siempre están inventando nuevas fechorías para engañar a la gente. 

Bueno, pues en realidad no se trata de ninguna impresión, y mucho menos de una exageración. El número de estafas, tanto telefónicas como aquellas que se llevan a cabo por las redes, ya sea mediante redes sociales, correos electrónicos o WhatsApp ha aumentado en los últimos años de manera estratosférica. Así lo demuestra un nuevo estudio, que hace hincapié en las más frecuentes.

Las estafas por Internet no paran de crecer

Según una encuesta realizada recientemente, prácticamente la mitad de los españoles, un 45% de las personas a las que se les ha preguntado, han sido víctimas de una estafa o un ciberataque en el último año. Otro 44% admite que no ha caído en el engaño, por así decirlo, pero que también lo ha sufrido. Es decir, que un 89% de usuarios se han topado con este peligro recientemente. 

Los datos no solo resultan escalofriantes, desde un punto de vista de seguridad, sino que van al detalle. Por ejemplo, las estafas más comunes suelen estar relacionadas con el llamado phishing. Es decir, casos en los que los delincuentes se hacen pasar por compañías, empresas o incluso individuos para intentar sonsacar dinero o información a las víctimas que los padecen.

En total, un 33% de los encuestados se han topado con algún caso de phising. En segundo lugar, estarían las típicas estafas telefónicas (32%). Es decir, estrategias delictivas como la llamada perdida, en la que alguien (no necesariamente extranjero) pretende que le devuelva la llamada para así cobrar una tarifa elevada o directamente engañar de cualquier manera que se le ocurra. 

Casi en un mismo porcentaje, 28% de la gente, se encontrarían quienes han padecido un episodio similar, pero recibido por WhatsApp. La popularidad de la aplicación de mensajería instantánea provoca que suela considerarse un auténtico filón para los ciberdelincuentes. En ocasiones, incluso haciéndose pasar por algún contacto cuyo teléfono ha sido previamente hackeado. 

Las consecuencias de los timos más recurrentes

Teniendo en cuenta esta información, no resulta extraño que la gente esté cambiando, al menos hasta cierto punto, su comportamiento en Internet. En total, un 88% de los usuarios que han participado en la encuesta reconoce que pretende evitar compartir sus datos, tanto a través de la red como por teléfono. La mitad de ellos temen ser estafados cuando compran por Internet. 

Pero la principal preocupación, una que comparten el 55,4% de los encuestados, es que sus datos personales sean utilizados sin su consentimiento: cuentas bancarias, perfiles privados o fotos íntimas (en muchos casos, comprometedoras). Una situación que, por desgracia y a pesar de los esfuerzos de las autoridades, no parece que vaya a cambiar, al menos a corto plazo. 

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