¿No puedes acceder a WhatsApp?: cuidado, seguramente se trate de una estafa

Al ser una app tan popular, WhatsApp se ha convertido en un blanco fácil para los ciberdelincuentes. Un ejemplo reciente es una peligrosa estafa que permite a los atacantes hacerse con el control total de tu cuenta.
WhatsApp se ha convertido en uno de los principales objetivos de los ciberdelincuentes. Al tratarse de una app utilizada por millones de personas, es el escenario perfecto para que los estafadores logren robar datos personales, suplantar identidades o incluso secuestrar tu propia cuenta.
En los chats se comparten todo tipo de archivos e información personal, por lo que no es de extrañar que los atacantes encuentren formas de engañar a las víctimas para poder tener acceso a todos estos datos, que son como una mina de oro.
En las últimas semanas, ha cobrado fuerza un nuevo modus operandi que está ganando terreno. El estafador se hace pasar por uno de tus contactos y te envía un mensaje donde pide ayuda urgente: asegura que te ha enviado por error un código por SMS y necesita que se lo reenvíes.
Si bien puede sonar convincente, puesto que puede ser que está participando en un concurso o realizando un trámite importante. Pero, en realidad, el código que te pide es tu propio código de verificación de WhatsApp.
Al compartirlo, entregas al hacker acceso total a tu perfil. Lo que ocurre después es que pierdes el control de tu cuenta, y el ciberdelincuente puede suplantarte para engañar a tus contactos, solicitar dinero o información sensible, y seguir propagando la estafa.
¿Qué significa si no puedes acceder a WhatsApp?
De esta manera, si al intentar abrir WhatsApp te encuentras con que no puedes acceder, esta es una clara señal de que tu cuenta ha sido comprometida. Lo más probable es que el atacante haya utilizado el código que le proporcionaste para vincular tu cuenta a otro dispositivo.
Esto te expulsa automáticamente y otorga al hacker el control total. Desde ese momento, el estafador puede hacerse pasar por ti, enviar mensajes en tu nombre y llevar a cabo acciones que pueden comprometer no solo tu privacidad, sino también la de tus contactos.
Para protegerte de estas estafas nunca debes compartir tu código de verificación, ni siquiera si parece que te lo solicita alguien de confianza. Si recibes este tipo de mensajes, lo mejor que puedes hacer es llamar directamente al supuesto contacto para verificar la situación.
Además, activa la autenticación en dos pasos. Este sencillo ajuste añade un segundo nivel de protección, pidiéndote un PIN cada vez que alguien intente registrar tu cuenta en un nuevo dispositivo. De este modo, incluso si un hacker consigue tu código, no podrá acceder sin esta clave.
Configura también la privacidad de tu perfil para que solo tus contactos puedan ver información como tu foto o tu estado. Esto reduce la posibilidad de que los atacantes utilicen tu identidad para engañar a otros.
