No todas las estafas telefónicas llegan con prefijos de África o Sudamérica: cuidado con este timo que proviene de Francia

Suelen asociarse las estafas telefónicas con lugares procedentes de fuera de Europa. Pero últimamente esa tendencia parece haber cambiado y los prefijos no son tan extraños, por lo que conviene estar mucho más precavidos.

El hecho de que vivamos en un mundo cada vez más globalizado e interconectado (sobre todo debido a Internet) tiene muchas ventajas, pero también tiene inconvenientes. Sobre todo cuando son los ciberdelincuentes los que intentan aprovecharse de la tecnología para estafar a la gente. Algo que puede tener su origen en cualquier lugar del planeta, sin importar el origen.

Suele alertarse de timos que proceden principalmente de países de África o Sudamérica, pero este tipo de maquinaciones se producen igualmente desde la misma Europa. 

De hecho, una de las más peligrosas de cuantas han surgido últimamente ya ha sido bautizada como “la estafa francesa” o “la estafa del prefijo francés”. Te contamos cómo evitar caer en ella y en qué consiste.

¿Qué es la estafa del prefijo francés y por qué resulta peligrosa?

La estafa con prefijo de Francia puede englobarse dentro de lo que se conoce como “vishing” o “wangiri” (la popular técnica japonesa de la llamada perdida). Estas estafas suelen comenzar cuando recibes una llamada precedida por un número internacional (en este caso, con el prefijo +33 de Francia). Su fin suele consistir en robar tus datos, o cobrarte una llamada con alto coste. 

Las tres maneras en las que proceden los estafadores resultan bastante comunes. Recibes una llamada corta, diseñada para que no te dé tiempo de contestar. Esto genera curiosidad y lleva a la víctima a devolver la llamada. Al hacerlo, automáticamente te conectan a números premium o internacionales, generando tarifas muy altas por cada minuto que pasas en comunicación.

Aunque también existe otra variante, que tiene como fin hacerse con tu información personal, generalmente tus datos bancarios. En estos casos, aunque el número que te llama tenga el prefijo francés +33, puede hacerse pasar por una entidad legítima —nacional o internacional, eso da lo mismo— para manipularte y quedarse finalmente también con tu dinero. 

La forma de evitar la estafa francesa es sencilla, al menos si estás prevenido: nunca devuelvas llamadas a números desconocidos internacionales. Si tienes familiares o amigos en el extranjero, asegúrate de tener registrados sus números. Además, lo mejor es que bloquees este tipo de emisores que tienen un prefijo extraño que tiene su origen fuera de España. 

Ningún lugar del extranjero es seguro

Aunque se parecen, suelen existir sutiles diferencias entre las estafas de unos países y otros. Las estafas con prefijos africanos o sudamericanos suelen provenir de países como Nigeria (+234) o Sudán (+249), y tienen el objetivo común es obtener grandes sumas de dinero o datos personales bajo pretextos como loterías falsas, ayudas económicas, o secuestros falsos.

Con todo, el principal problema al que se enfrentan las autoridades y los propios usuarios, cómo no, pasa por lo rápido que evolucionan estos engaños. Incluso sabiendo de la amenaza que suponen, en ocasiones cualquier puede encontrarse en un momento de distracción y dejarse estafar. 

Por eso, es importante saber que los ciberdelincuentes pueden estar en cualquier parte. Últimamente, según parece y a raíz de la cantidad de casos que se producen, con especial insistencia en el país galo. 

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