Policías de 19 países, coordinados por Interpol, detienen a 574 ciberdelincuentes y desencriptan 6 ransomware

La ciberdelincuencia es cada vez más internacional, y por eso hacen falta cuerpos policiales internacionales. La Interpol es uno de ellos.
Hasta ahora, África se había mantenido fuera de la delincuencia online, al existir una menor infraestructura tecnológica. Pero esto está cambiando a una velocidad preocupante. La Operación Centinela de la Interpol ha concluido con la detención de 574 personas.
Entre el 27 de octubre y el 27 de noviembre, fuerzas policiales de 19 países eliminaron más de 6.000 enlaces maliciosos y descifraron seis variantes distintas de ransomware, para desencriptar los ficheros sin pagar el rescate.
“La magnitud y la sofisticación de los ciberataques en África están aumentando rápidamente, especialmente contra sectores críticos como el financiero y el energético. Los resultados de la operación Sentinel reflejan el compromiso de las fuerzas del orden africanas”, afirma Neal Jetton, director de Ciberdelincuencia de Interpol, en un comunicado.

La ciberdelincuencia online crece en África
Los casos de ciberdelincuencia investigados están relacionados con pérdidas económicas por valor de más de 21 millones de dólares.
En Senegal, una importante empresa petrolera detectó una sofisticada estafa de BEC en la que los ciberdelincuentes se infiltraron en los sistemas internos de correo electrónico y se hicieron pasar por ejecutivos para autorizar una transferencia bancaria fraudulenta de 7,9 millones de dólares estadounidenses.
Una institución financiera de Ghana fue víctima de un ataque de ransomware que cifró 100 terabytes de datos y robó aproximadamente 120 000 dólares estadounidenses, lo que interrumpió servicios críticos.
Las autoridades ghanesas llevaron a cabo un análisis avanzado del malware, lo que les permitió identificar la cepa del ransomware y desarrollar una herramienta de descifrado que recuperó casi 30 terabytes de datos. Se ha detenido a varios sospechosos.
Las autoridades ghanesas también desmantelaron una importante red de ciberfraude que operaba en Ghana y Nigeria y que estafó a más de 200 víctimas por un valor superior a 400 000 dólares.
Mediante sitios web y aplicaciones móviles, los estafadores imitaban a conocidas marcas de comida rápida, cobrando los pagos pero sin entregar nunca los pedidos. Diez sospechosos fueron detenidos en Ghana, se incautaron más de 100 dispositivos digitales y se desconectaron 30 servidores fraudulentos.
En Benín, se eliminaron 43 dominios maliciosos y se cerraron 4.318 cuentas de redes sociales vinculadas a extorsiones y estafas, lo que condujo a 106 detenciones.
Las fuerzas del orden camerunesas reaccionaron rápidamente después de que dos víctimas denunciaran una estafa relacionada con una plataforma de venta de vehículos en línea. La campaña de phishing se rastreó hasta un servidor comprometido y en cuestión de horas se emitió una orden de congelación bancaria de emergencia.
Como ha ocurrido con las últimas operaciones de Europol, la colaboración internacional de fuerzas policiales es clave para actuar contra ciberdelincuentes cada vez más globalizados.

