Un fallo en el navegador con IA de OpenAI permite enviar mensajes a tus contactos de WhatsApp sin que lo sepas: "Estamos volviendo a ver tipos de ataques que se veían hace 20 años”

Fallo en el navegador con IA de OpenAI
Fallo en el navegador con IA de OpenAIGenerada con IA
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La compañía de Sam Altman asegura que el fallo ya está solucionado y que todas las nuevas medidas de seguridad de Atlas también llegan a ChatGPT.

Una de las grandes novedades en 2025 fue ChatGPT Atlas, su navegador con IA integrado. La idea es que el propio ChatGPT no solo te ayude a buscar información, sino que también haga tareas por ti: reservar vuelos, organizar un viaje, llenar formularios o comprar entradas. Todo controlado por voz o mediante texto. 

El problema, ya por aquel entonces, fue la ciberseguridadCualquier error, cualquier página maliciosa, y el propio navegador podrían ser manipulados para robar información personal o ejecutar comandos sin permiso.

El profesor George Chalhoub, especialista en interacción humano-máquina del University College London, explicó a Fortune lo peligroso que es todo esto. "Siempre habrá riesgos residuales en torno a las inyecciones rápidas, ya que es la naturaleza de los sistemas que interpretan el lenguaje natural y ejecutan acciones".

Un año después, se demuestra lo innegable. Un grupo de investigadores de la empresa Zenity ha demostrado que un atacante podía engañar al navegador con IA de OpenAI para que realizara acciones que el usuario nunca había pedido, como enviar mensajes a todos sus contactos de WhatsApp o preparar una compra en Amazon.

OpenAI no ha negado el problema. La compañía explica que recibió el informe de los investigadores hace meses y que ya lanzó una actualización para cerrar esa vía de ataque. 

Afirman que Atlas dejará de funcionar en unos días y que esas barreras de seguridad también las van a incluir en las funciones de navegación de ChatGPT.

¿Cómo consiguieron engañar al navegador con IA de OpenAI?

Los investigadores no hackearon WhatsApp ni rompieron la seguridad de Amazon. Lo que hicieron fue simplemente engañar a la inteligencia artificial.

Estos crearon una página web que parecía completamente normal. Era una página para apuntarse a una newsletter. Pero escondía instrucciones que solo la IA podía interpretar. Mientras el usuario veía un formulario, el agente de IA recibía órdenes para abrir WhatsApp Web y enviar el mismo mensaje a todos los contactos de la cuenta.

Eso sí, para que el ataque funcionara, tuvieron que saltarse varias medidas de seguridad. Por ejemplo, escribieron las instrucciones en hebreo para evitar algunos filtros automáticos y además hicieron creer al sistema que estaba trabajando sobre una versión de prueba de WhatsApp y no sobre la cuenta real del usuario.

Con esto, si el usuario aceptaba que el navegador hiciera la primera tarea, la IA podía acabar enviando mensajes a decenas de personas sin que estas supieran que todo había empezado por una página web maliciosa. 

Por otro lado, también quisieron comprobar hasta dónde podían llegar e hicieron otra prueba con Amazon. Utilizaron la misma técnica: una página aparentemente inofensiva que escondía instrucciones dirigidas a la inteligencia artificial.

En esta ocasión consiguieron que Atlas añadiera una dirección de envío a la cuenta del usuario y colocara una tablet en el carrito de la compra. Sin embargo, no pudieron completar el pago porque OpenAI había protegido esa parte del proceso.

Aun así, encontraron una alternativa. En lugar de finalizar la compra ellos mismos, hicieron que Atlas pidiera ayuda a Rufus, el asistente de compras con inteligencia artificial de Amazon. Según los investigadores, Rufus interpretó que la petición venía del propio usuario y continuó con el proceso.

Pero esto no es todo, y tal y como comentan los expertos, este problema no solo afecta a OpenAI. Durante varios meses analizaron navegadores y extensiones con inteligencia artificial de Google, Microsoft, Anthropic y Perplexity.

En total encontraron cerca de veinte fallos diferentes. Dependiendo de la herramienta, consiguieron acceder al historial de navegación, leer archivos del ordenador, controlar gestores de contraseñas o romper algunas de las barreras de seguridad que llevan años protegiendo los navegadores tradicionales.

Michael Bargury, cofundador y director tecnológico de Zenity, cree que el problema está en que muchos navegadores con IA están dejando de lado algunas reglas básicas de seguridad. 

Según explica, con la llegada de estos agentes inteligentes "estamos volviendo a ver ataques que eran habituales hace veinte años", porque ahora la IA puede acabar mezclando información de varias páginas y tomar decisiones que antes no eran posibles.

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Carolina González

Redactora

Carolina González, redactora de actualidad, reportajes a fondo, análisis de todo tipo de productos y vídeos para el canal de Youtube.