Usan una antena casera de 700 euros e interceptan llamadas, mensajes de texto y hasta información militar de los satélites

Una investigación universitaria ha descubierto un dato alarmante: la mitad de las conexiones por satélite no están encriptadas, y se pueden interceptar fácilmente. También afecta a datos comerciales y militares.
Muchas empresas han optado por la comunicación mediante satélite, precisamente para evitar los hackeos basados en WiFi, cable, o antenas terrestres. Pero resulta que la mitad de las conexiones por satélite no están encriptadas, y se pueden interceptar fácilmente.
Usando una simple antena parabólica comercial que se puede comprar fácilmente por unos 700 euros (la puedes ver en imagen de apertura de la noticia), un grupo de estudiantes y profesores de las universidades de California, San Diego y Maryland, han interceptado todo tipo de contenido.
Fragmentos de llamadas de voz, mensajes de texto, miles de números de móvil, comunicaciones comerciales y militares... Un tesoro para los espías y ciberdelincuentes.
Así se espía un satélite desde casa
Estos investigadores no son espías profesionales ni hackers expertos. Lo único que tuvieron que hacer es escribir un software para detectar el tipo de señal recibida, y extraer los datos que contienen.
Con la capacidad de la antena parabólica Multicom que compraron, podían captar las señales de los satélites geoestacionarios que orbitan sobre Estados Unidos, y parte del Pacífico.
Durante nueve meses, instalaron la antena en La Jolla, California, y analizaron los datos captados sin encriptar, aproximadamente la mitad de todas las comunicaciones.
Según cuenta Wired, vía TechSpot, entre los datos que captaron se encuentran fragmentos de llamadas de voz y mensajes de texto de la red de T-Mobile, incluyendo miles de números de móvil.
También todo el contenido de las conexiones de los pasajeros que se conectan al WiFi del avión, mensajes internos de empresas eléctricas, plataformas petrolíferas, e incluso unidades militares y policiales.
Operadoras como AT&T México, Telmex (una operadora mexicana) y T-Mobile, transmitían una gran cantidad de datos sin cifrar. Tras avisarles, T-Mobile encriptó las conexiones, y AT&T puso como excusa que algunas torres remotas en México tenían un error de configuración, que no activaba el cifrado.
El problema de este descubrimiento, es que con su antena comercial, estos investigadores apenas han podido capturar las señales del 15% de los satélites que orbitan la Tierra. Así que el conflicto seguro que es mucho más grave.
Tienen pensado llevar a cabo una acción polémica: van a liberar en código abierto el software que han usado para interceptar e interpretar las transmisiones de los satélites y torres terrestres. Así esperan llamar la atención y sembrar la alarma, con el objetivo de que las empresas públicas y privadas se hagan eco del problema, y encripten el 100% de sus conexiones.
