Andrew Huberman, neurocientífico: este truco consigue "engañar al cerebro" para conciliar el sueño en cinco minutos

Es un movimiento que activa la amígdala y reproduce el escaneo visual que hacemos al caminar, ayudando a reducir la ansiedad y a sentirnos más tranquilos.
Dormir mal no solo te deja cansado al día siguiente, sino que también afecta tu capacidad de concentración, tu memoria y tu estado de ánimo. Según una encuesta de Gallup de 2022, solo el 32% de las personas duerme bien y el resto tiene dificultades para descansar de forma adecuada.
Andrew Huberman, neurocientífico de la Universidad de Stanford y presentador del podcast Huberman Lab, compartió en el programa Power Project de Mark Bell una técnica que puede ayudar a volver a dormirse cuando te despiertas en mitad de la noche.
Cabe señalar que no es un remedio casero ni una solución universal, pero tiene base en la fisiología y la neurociencia. La técnica combina dos acciones sencillas que no requiere medicación ni equipos especiales, por lo que se puede aplicar en cualquier momento, directamente desde la cama.
Qué hacer cuando no puedes dormir
Huberman propone hacer exhalaciones largas y lentas, un ejercicio que activa el sistema nervioso parasimpático, el encargado de la relajación. Al mismo tiempo, con los ojos cerrados, mueves los ojos de un lado a otro detrás de los párpados durante 10 a 30 segundos.
La explicación está en cómo el cerebro procesa ese movimiento debido a que los ojos que se mueven de lado a lado imitan el gesto natural de explorar el entorno, algo que hacemos al caminar o desplazarnos.
Según el experto, ese patrón visual suprime la actividad de la amígdala, la región del cerebro que controla la respuesta emocional, el miedo y el estrés. Cuando reduces esa activación, el cerebro se calma.
Es importante señalar que si bien la técnica tiene respaldo científico, al final no garantiza los mismos resultados en todas las personas. Y es que depende del estado emocional, del tipo de insomnio y del entorno.
Si el problema es crónico o está relacionado con ansiedad grave, estrés persistente o trastornos del sueño, lo más probable es que necesites otras estrategias o atención médica profesional.
Huberman menciona que los resultados aparecen en unos cinco minutos, pero insiste en que no es una promesa absoluta. Se trata de una opción que puede funcionar para muchos, no una solución milagrosa.
Dormir al menos siete horas por noche tiene beneficios claros: mejora la memoria, la concentración, la recuperación muscular y la regulación emocional. También reduce el riesgo de enfermedades crónicas como diabetes o problemas cardiovasculares.
La técnica de Huberman es una herramienta más dentro de un conjunto de hábitos que favorecen el descanso. Combinarla con rutinas regulares, evitar pantallas antes de dormir y mantener un entorno adecuado puede mejorar la calidad del sueño.
Entender el funcionamiento mecánico del sistema nervioso ofrece herramientas más rápidas que la simple fuerza de voluntad. Por ello, este ejercicio demuestra que puedes intervenir en tu estado mental a través de acciones físicas concretas.
Así que la próxima vez que la mente no te deje dormir o sufras de insomnio, prueba a ejecutar este movimiento ocular para forzar la relajación desde la fisiología en lugar de pelear contra tus propios pensamientos en la cama.

