Arqueólogos desentierran una jarra con miles de monedas romanas con más de 1.800 años de antigüedad

Una jarra con muchas monedas antiguas
Una jarra con muchas monedas antiguasMontaje / Simon Ritz / Inrap

Las más de 25.000 monedas de bronce y cobre fueron acuñadas entre finales del siglo III y principios del IV d. C., una época marcada por crisis económicas en el Imperio romano.

Cada vez que los arqueólogos descubren un antiguo tesoro, la atención suele centrarse en el valor de las piezas encontradas, pero para la historia, lo importante es todo lo que esos objetos pueden contar sobre las personas que los utilizaron hace siglos.  

Eso es precisamente lo que ha ocurrido en el noreste de Francia, donde una excavación ha sacado a la luz miles de monedas romanas ocultas durante casi dos mil años.

La excavación, dirigida por el Instituto Nacional Francés de Investigación Arqueológica Preventiva (INRAP) junto con arqueólogos de la región, ha recuperado un conjunto de monedas que ofrece nuevas pistas sobre la economía y uno de los periodos más convulsos del Imperio romano.

Una jarra llena de monedas romanas

Jarra de monedas antiguas
Jarra de monedas antiguasSimon Ritz/Inrap

El hallazgo se hizo durante una excavación de 1.500 metros cuadrados realizada en el yacimiento de una antigua ciudad romana situada en el noreste de Francia. Allí apareció una jarra de cerámica enterrada que conservaba más de 25.000 monedas con una antigüedad aproximada de 1.800 años.

Los vestigios del asentamiento datan de finales del siglo III y comienzos del IV d. C., una época marcada por profundos cambios políticos y económicos dentro del Imperio romano. 

Además de las vasijas, los investigadores localizaron viviendas, calles, talleres y otros restos que ayudan a reconstruir cómo era aquella comunidad, según Live Science.

Más allá de la enorme cantidad de piezas recuperadas, uno de los aspectos más valiosos del hallazgo es la información que contienen las monedas. La mayoría fueron acuñadas en bronce y cobre, materiales muy utilizados para las transacciones cotidianas de la época.

Arqueólogos recuperando jarra con miles de monedas
Arqueólogos recuperando jarra con miles de monedasInrap

Muchas conservan todavía el retrato de emperadores como Victorino, Tétrico I y Tétrico II, gobernantes que protagonizaron la reorganización del Imperio romano durante la llamada Tetrarquía. 

Gracias a esas representaciones y a las inscripciones grabadas en las monedas, los arqueólogos pueden fechar con bastante precisión el momento en que fueron fabricadas y utilizadas. Ahora, la gran pregunta no es quién acuñó las monedas, sino quién decidió ocultarlas. 

Los investigadores creen que aquellas jarras formaban parte del patrimonio de algún habitante de la ciudad y que fueron enterradas para proteger una importante cantidad de dinero durante un periodo especialmente inestable.

Todo apunta a que el propietario pretendía regresar para recuperarlas, pero nunca pudo hacerlo. Una de las hipótesis es que un incendio o algún otro acontecimiento obligó a abandonar la vivienda antes de que pudiera volver, dejando las vasijas ocultas durante casi dos mil años.

Una ventana para comprender la vida en el Imperio romano

Aunque la cifra de monedas resulta espectacular, el verdadero valor del descubrimiento está en toda la información que aporta sobre la sociedad romana. Las piezas permiten estudiar cómo circulaba el dinero, qué emperadores gobernaban en ese momento y cómo evolucionó la economía.

La excavación también ha revelado edificios con sistemas de calefacción por hipocausto, una técnica romana que hacía circular aire caliente bajo el suelo de las viviendas, además de calles y talleres que muestran el elevado nivel de desarrollo alcanzado por aquella ciudad.

Los arqueólogos no solo recuperan objetos antiguos, sino que también reconstruyen la historia de las personas que vivieron allí, cómo administraban sus ahorros y qué circunstancias hicieron que una fortuna permaneciera oculta bajo tierra durante casi 1.800 años.

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