Científicos descubren un "interruptor de la muerte" que podría evitar el Alzheimer en el cerebro

¿Cerebros inmunes al Alzheimer? Identifican la vía que ordena la muerte de las neuronas. El nuevo "interruptor" que permite apagar la demencia antes de que avance.
Escuchar hablar de algo llamado "interruptor de la muerte" puede sonar rarísimo. Incluso a película de ciencia ficción barata, quién sabe. Pero lo cierto es que así han bautizado un grupo de científicos un prometedor hallazgo que podría ofrecer nuevas estrategias para prevenir el deterioro cognitivo asociado a la terrible enfermedad de Alzheimer.
Hay que empezar por entender, para evitar confusiones, que los especialistas no hablan de activar un interruptor letal, por así decirlo, sino todo lo contrario. El hecho de haberlo descubierto (al menos en teoría) lo que ofrece es, al revés, la oportunidad de poder desactivarlo. Por supuesto, no todo es tan sencillo, pero sí han considerado que se trata de una buena analogía.
Desactivar el "interruptor de la muerte" contra el Alzheimer

El Alzheimer no solo es una enfermedad detestable y cruel, sino que tiene mala solución a día de hoy. Aunque existen tratamientos que han logrado retrasar ligeramente los síntomas, cualquiera que por desgracia haya conocido algún caso de cerca sabe que estos están lejos de ser realmente eficaces. Es decir, de detener del todo la enfermedad o incluso llegar a poder revertirla.
De ahí que este nuevo descubrimiento, compartido en ScienceDaily, resulte emocionante y moderadamente esperanzador. Los investigadores, trabajando con modelos animales, han descubierto que un complejo específico entre dos proteínas clave en las neuronas -el receptor NMDA y el canal iónico TRPM4- Este complejo, cuando se forma, conduce a la degeneración neuronal y la pérdida de funciones cognitiva.
Según los investigadores, cuando estas dos proteínas se unen de manera anómala, actúan como un interruptor que activa la muerte de la neurona. De ahí que hablen de "interruptor de la muerte" en la forma en la que lo hacen. Luego, para probar esta hipótesis, el equipo desarrolló un compuesto experimental denominado FP802, diseñado específicamente para interrumpir la interacción entre NMDA y TRPM4.
¿Y qué pasó? Pues que estudios con ratones modificados genéticamente para presentar síntomas similares a los del Alzheimer, FP802 mostró buenos resultados. Los animales tratados no solo presentaron menor acumulación de placas de beta-amiloide -una característica clásica de la enfermedad-, sino que también mantuvieron una función cognitiva significativamente mejor que los animales no tratados.
Una nueva esperanza para los científicos
Así las cosas, los científicos consideran que este descubrimiento representa un enfoque completamente nuevo para tratar la enfermedad. Al dirigirse directamente a un mecanismo que provoca la muerte neuronal (interruptor de la muerte, vaya), los científicos esperan no solo ralentizar la enfermedad, sino también proteger de forma proactiva la función cerebral antes de que el daño sea irreversible.
Con todo, los responsables del estudio son prudentes, claro. Aunque con los ratones la cosa haya ido bien, sería precipitado dar por hecho que lo mismo vaya a suceder con los seres humanos. Para empezar, porque experimentar con personas ya no es tan sencillo. De ahí que el hallazgo resulte prometedor, pero que todavía quede un largo camino por delante.
