Científicos vinculan bacterias oculares comunes con la demencia y el Alzheimer

La bacteria conocida como Chlamydia pneumoniae es conocida por provocar infecciones respiratorias en forma de sinusitis o neumonías. Pero quizá no solo eso, científicos han encontrado una relación con enfermedades como el Alzheimer.
A medida que se envejece, es obvio que el cerebro se deteriora. De hecho, y desgraciadamente, distintas enfermedades relacionadas con la demencia y el propio Alzheimer resultan comunes entre millones de personas. Sin embargo, un grupo de científicos acaban de publicar un nuevo estudio que habla de una posible causa capaz de agravar el problema: las bacterias oculares.
La noticia tiene muchas lecturas que van más allá del caso puntual que se ha tratado en profundidad. ¿Es posible que los microbios y lo que se suele conocer como infecciones crónicas puedan influir mucho más en la salud cerebral de lo que se pensaba hasta ahora? Según la reciente investigación, hay indicios para pensar que sea así realmente.
La bacteria asociada al a demencia y el Alzheimer

La protagonista principal del estudio no es otra que la bacteria llamada Chlamydia pneumoniae. Básicamente, esta es conocida por causar infecciones respiratorias, como neumonía y sinusitis. ¿Pero qué tiene que ver con el Alzheimer o la demencia? Varios medios especializados han compartido el estudio llevado a cabo por el Cedars‑Sinai Medical Center.
Lo sorprendente del asunto es que los científicos han detectado esta misma bacteria en la retina de personas con Alzheimer. Sorprendente porque al parecer no existían signos de ningún tipo que indicaran que existía una infección ocular activa, por así decirlo. Esto sugiere que la bacteria podría estar operando de una forma "silenciosa", pero afectando a tejidos críticos del sistema nervioso.
No hay que pasar por alto, señalan los expertos, que la retina no deja de ser una extensión del cerebro dentro del ojo, y que por lo tanto refleja cambios neurodegenerativos que pueden estar ocurriendo en el cerebro mismo. Es decir, que su presencia ahí indica para empezar que tiene capacidad para viajar más allá de lo que vendría siendo el sistema respiratorio.
Si se confirma la teoría puesta en marcha por los médicos, lo que se estaría determinando es que C. pneumoniae estaría influyendo en procesos inflamatorios capaces de dañar las células neuronales. De ahí su posible relación con distintos tipos de demencia o incluso con el Alzheimer.
Evidencia de correlación con Alzheimer y demencia
El caso es que el estudio mostró que las personas con Alzheimer o deterioro cognitivo leve tenían niveles significativamente más altos de C. pneumoniae en la retina en comparación con individuos cognitivamente sanos.
Además, aquellos portadores del gen de riesgo APOE4, ampliamente conocido por aumentar la probabilidad de desarrollar Alzheimer, mostraron una presencia aún más pronunciada.
Por si fuera poco, estos hallazgos se relacionan con marcadores biológicos típicos de la enfermedad, como la acumulación de placas de proteína amiloide y la inflamación neuronal, lo que sugiere un vínculo plausible entre la infección bacteriana y el daño cerebral asociado con la demencia.
En resumen, los expertos dicen que la presencia de C. pneumoniae no demuestra causalidad directa, pero sí sugiere un papel potencial en la inflamación crónica del sistema nervioso central. La inflamación es un factor reconocido en el Alzheimer; contribuye a la muerte de neuronas y a la formación de placas amiloides, que no dejan de ser marcas características de la enfermedad.
