Los expertos revelan las consecuencias de utilizar IA: así puede afectar a tu cerebro

Algunos estudios parecen poner de manifiesto que el uso prolongado de la inteligencia artificial podría terminar por volver la mente de la gente más perezosa.

Por lo general, se suele hablar mucho acerca del impacto que la inteligencia artificial podría tener en los trabajos del futuro, o incluso no faltan expertos que aseguran que esta tecnología podría ser catastrófica para el ser humano. Al más puro estilo Terminator o Matrix, una IA descontrolada supondría una amenaza para la vida humana. No obstante, ¿qué sucede con el cerebro?

De todas las consecuencias que el uso prolongado de la IA podría tener, existe una que generalmente tiende a pasarse por alto, pero que al parecer preocupa, y mucho, a algunos especialistas. ¿Podría esta tecnología terminar por influir en la manera de pensar de la gente? Según algunos estudios realizados al respecto, es muy posible que sí, afectando a habilidades como el pensamiento crítico.

La IA podría influir en el funcionamiento del cerebro

A estas alturas, nadie duda que la inteligencia artificial ha llegado para quedarse. Dependiendo de a quién le preguntes, esta tecnología podrá llegar a ser más o menos revolucionaria a la hora de cambiar el mundo, pero de una forma u otro todo parece indicar que se abrirá paso en la vida (también cotidiana) de la gran mayoría de personas y profesionales de todo el mundo.

Solo hace falta echar un vistazo a la popularidad de ChatGPT, de DeepSeek (al parecer más efímera, al menos fuera de China) o a las polémicas de Grok para entender el respaldo con el que cuenta la IA. Pero su uso prolongado podría ir más allá de sustituir, facilitar o destruir (eso los expertos aún no lo tienen claro) los trabajos de muchísima gente en todas partes.

Estudios recientes indican una correlación negativa entre el uso frecuente de herramientas de IA y las habilidades de pensamiento crítico. Una investigación publicada en Phys.org, sin ir más lejos, reveló que quienes usaban estas tecnologías mostraban una disminución en su capacidad para evaluar información de manera crítica y resolver problemas de forma reflexiva. 

En la misma línea se mostraban también los expertos que llevaron a cabo una investigación similar para la prestigiosa revista Nature. En ella se destacaba que la dependencia de la IA era capaz de erosionar la capacidad para tomar decisiones inteligentes. Los participantes que más delegaban en la IA, terminaban por confiar en ella sin cuestionarse en absoluto sus respuestas.

El gran problema de lo que se conoce como "pereza cognitiva" 

La cuestión en sí a la que se refieren los expertos, y la que incluso han llegado a bautizar como "pereza cognitiva", es fácil de entender. Si los individuos tienen la opción de acceder a respuestas tecnológicas rápidas, es muy probable que dejen de molestarse en pensar de forma crítica. 

¿El problema? Que el cerebro es, en definitiva, como cualquier otra parte del organismo humano. Si no se utiliza, corre el riesgo de atrofiarse o, al menos, funcionar peor. En este sentido, la inteligencia artificial podría acabar por resultar sumamente perjudicial. Quizá no sea una amenaza tan pintoresca y cinematográfica como otras, pero no por ello menos preocupante, eso desde luego. 

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