La extraña trayectoria del cometa 3I/ATLAS pone los pelos de punta a los astrónomos: podría ser tecnología alienígena

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El cometa interestelar 3I/ATLAS no es como los demás. Los datos no encajan, y eso ha abierto la puerta a una teoría: ¿y si no es un cometa, sino un artefacto alienígena disfrazado?

Aunque suena a película, lo cierto es que el cometa 3I/ATLAS está dando mucho de qué hablar. Desde que lo detectaron el 1 de julio de 2025, se ha convertido en el centro de un debate intenso entre los científicos. 

Contextualizando un poco, este cometa parece que proviene más allá de nuestro sistema solar. Detectado por el sistema ATLAS en Chile, tiene características que no terminan de cuadrar con los cometas que ya se conocen. Mide entre 0,3 y 5,6 kilómetros, lo que no es pequeño, y su órbita hiperbólica lo confirma como un intruso  que viaja a casi 61 kilómetros por segundo.

Su aproximación al Sol será a finales de octubre, situándose entre las órbitas de Marte y la Tierra, sin representar ningún peligro para nuestro planeta, así que por esa parte hay bastante tranquilidad. Sin embargo, lo que tiene en alerta a los astrónomos no es su cercanía, sino detalles de su comportamiento y características físicas que no encajan con la idea clásica de un cometa.

Tal y como ya se ha podido ver en otros casos, los cometas se han identificado como bolas de hielo con una cola luminosa enorme. Este cometa se sale de la norma y 3I/ATLAS no tiene esa cola, ni señales de evaporación de hielo cuando se calienta. Incluso las mediciones espectroscópicas, que detectan qué gases o elementos expulsa, han dado en blanco. No hay nada.

¿Es un cometa o la humanidad está ante algo más?

Desde que se ha descubierto, el debate ha estado abierto. Hay quienes comentan que 3I/ATLAS simplemente es un cometa interestelar raro, pero natural. Otros, sin embargo, empiezan a preguntarse si podría tratarse de tecnología alienígena camuflada.

Lo cierto es que no es la primera vez que la ciencia se encuentra con algo que se sale fuera de lo común. Ya en 1794, Ernst Florens Chladni planteó que los meteoritos no solo caían del cielo por casualidad, sino que provenían del espacio exterior, una idea que fue inicialmente ridiculizada. 

Algunos científicos recuerdan casos como 1I/ʻOumuamua, otro objeto interestelar, que también tenía movimientos y comportamientos fuera de lo esperado, dando pie a especulaciones sobre su posible naturaleza. 

Y no hay que irse muy lejos, ya que, en 2020, un objeto que parecía un asteroide resultó ser una etapa de cohete antiguo, y en 2018, un Tesla Roadster lanzado al espacio por SpaceX sigue orbitando como si fuera un asteroide.

Ahora la pregunta está en el aire y tal y como explica el experto Avi Loeb, jefe del proyecto Galileo, director fundador de la Iniciativa Black Hole de la Universidad de Harvard, quien está detrás de la idea de que 3I/ATLAS podría ser una prueba de inteligencia extraterrestre, el primer paso sería enviarle un mensaje al objeto, algo simple como “Hola, bienvenido a nuestro vecindario. ¡Paz!”, y esperar una respuesta.

Loeb argumenta que, cuando un objeto interestelar con esas características entra en nuestro sistema solar, esto podría ser una evaluación o 'test de Turing' para medir nuestra inteligencia como especie. Si se responde con miedo o negación, quizá la conclusión sería que no la humanidad no está lista para conectar con civilizaciones más avanzadas.

La respuesta a si vienen, de ser lo que algunos comenta, en son de paz o no nadie lo sabe. Si se supone que es tecnología, podría ser cualquiera de las dos cosas, es decir, un saludo sin maldad ninguna o un reconocimiento previo a una misión menos amistosa.

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Carolina González

Redactora

Carolina González, redactora de actualidad, reportajes a fondo, análisis de todo tipo de productos y vídeos para el canal de Youtube.