Físico de Harvard ha descubierto la ubicación exacta del horizonte cósmico, el "paraíso fuera de la Tierra"

Mezclar ciencia y teología no es algo nuevo, pero en los tiempos que corren, la polémica se ha vuelto más polarizada. ¿Qué hay más allá de lo que se puede ver?
Está claro que la ciencia, por regla general, no entiende de paraísos como lo hacen las distintas religiones que han existido a lo largo de la historia. Sin embargo, ¿y si realmente existiese ese lugar al final del universo? La idea es desde luego fascinante, y la ha planteado nada más y nada menos que un físico de Harvard, quien ha situado este "horizonte cósmico".
En cierto sentido, no puede negarse que se trata de una reflexión que mezcla física teórica con cierto grado de reflexión filosófica o teológica. Así que no es de extrañar que la noticia haya dado la vuelta al mundo y que haya despertado un enorme interés, pero también un considerable grado de escepticismo por parte de muchos expertos. Sobre todo por la forma en la que se planteado.
El horizonte cósmico, un “paraíso fuera de la Tierra”

Para empezar, este físico de Harvard ha hablado de un horizonte cósmico. ¿Qué es eso realmente? Según los científicos, le universo tiene unos 13.800 millones de años y está en expansión. Eso significa que la luz emitida por galaxias muy lejanas ha tardado miles de millones de años en llegar hasta nosotros. Sin embargo, existe un límite: una distancia más allá de la cual la luz todavía no ha tenido tiempo de alcanzarnos.
Eso es lo que se conoce como horizonte cósmico. Por supuesto no se trata de una barrera como tal. Nadie dice que sea una frontera física, por así decirlo, sino más bien un límite observacional. ¿Qué puede haber más allá? Pues probablemente más universo, solo que de momento no hemos sido capaces de observarlo. Esa es, al menos, la teoría predominante.
En cambio el físico de Harvard, Michael Guillen, ha expuesto lo siguiente: si existe una región del universo que está más allá de nuestra capacidad de observación y comunicación, entonces, desde nuestro punto de vista, es un "más allá" real. Es decir, que está mezclando ciencia pura y dura con metafísica. Lo que no ha convencido demasiado a todo el mundo.
Para cuadrar su hipótesis, el científico propone lo siguiente: si el tiempo se comporta de manera diferente más allá de nuestro horizonte observable, podría existir una realidad donde la experiencia temporal no fuese lineal o incluso resultara irrelevante. Esa posibilidad, afirma, encajaría con las descripciones tradicionales de un "paraíso" entendido como un estado atemporal.
La respuesta de los cosmólogos
Por supuesto, esta teoría no ha tardado en rebatirse. Para la mayoría de investigadores, la teología no pinta nada en el horizonte cósmico. Y explican el porqué. Para empezar, el hecho de no poder observar algo, sostienen muchos, no quiere decir nada más que eso, que resulta inaccesible. Pero de ahí a que el horizonte cósmico sea un "borde" del universo, hay un mundo.
De hecho, esto se debe al lugar que ocupa la Tierra dentro del universo. Si alguien tuviese la posibilidad de viajar a una galaxia lejana, su horizonte cósmico sería otro. Aún así, el debate ha generado polémica, como suele suceder en estos casos. Y seguramente cada cuál pensará lo que quiera… al menos hasta que se pueda demostrar otra cosa. Si es que se puede.
