La mano del hombre acaba con una de las playas más bonitas del mundo: "Ha sido destruida por la codicia"

El misterio de la playa que "se dobla": Zlatni Rat cambia su fisonomía y preocupa a los expertos. Así es la lucha por salvar el Cuerno de Oro de la destrucción natural.
Cuerno de Oro es una playa situada en la costa sur de la isla croata de Brač que se adentra en el mar en forma de triángulo alargado, con un pinar en la parte interior y la montaña Vidova Gora como fondo.
Cabe señalar que su rasgo más conocido es que la punta cambia ligeramente de orientación según las corrientes y el viento. Y en los últimos años se han observado cambios claros en esa estructura.
De acuerdo con los expertos, la punta ha perdido simetría, algunos tramos se han estrechado y aparecen zonas con menos material donde antes la barra era más uniforme.
Las comparaciones de imágenes de distintas temporadas apuntan a una tendencia de erosión más marcada, y no solo a variaciones puntuales tras temporales.
Qué está cambiando en Cuerno de Oro, una de las playas más bonitas del mundo
Cuerno de Oro funciona como un sistema dinámico, puesto que la montaña aporta la gravedad, mientras que las corrientes redistribuyen los cantos rodados, y el viento termina de ajustar su característica forma.
Mientras ese circuito se mantiene, la playa puede deformarse y recuperarse con cierta estabilidad. El problema es que se han introducido alteraciones en varios puntos clave de ese sistema.
Al tratarse de una playa expuesta en mar abierto, cualquier cambio en el aporte de material o en la dinámica de corrientes se refleja con rapidez en la forma visible de la playa.
Los cambios más visibles se concentran en la punta y en algunos tramos laterales. La "lengua" de arena se desvía más hacia un lado, pierde parte de su simetría y muestra secciones más estrechas.
Esto indica que la cantidad de material disponible y la forma en que se redistribuye ya no son las mismas, por lo que estas modificaciones no afectan solo a la estética.
Una barra más estrecha y menos compacta es más vulnerable a nuevos temporales y a episodios de oleaje intenso. A medio plazo, eso puede traducirse en una pérdida progresiva de volumen de la playa.
Construcción, rellenos y presión turística
Una de las causas por la que la isla se está deformando es la construcción de viviendas, bares, restaurantes, tumbonas, sombrillas y más, que están en la ladera y en el entorno de Bol.
Las edificaciones interfieren con el flujo natural de arena desde la montaña hacia la línea de costa. Si se reduce ese aporte, el sistema pierde una de sus fuentes principales de material sólido.
Asimismo, las obras en la cercana playa de Mali Rat, con diques y rellenos, también influyen. Al modificar las corrientes litorales que transportan sedimentos a lo largo de la costa, se altera el reparto de grava entre distintos puntos.
A esto se suma el uso intensivo del propio arenal, porque la instalación de chiringuitos, pasarelas y filas de hamacas introduce elementos fijos sobre una superficie que necesita margen para desplazarse y deformarse.
Esa ocupación compacta zonas de la playa y reduce su capacidad para absorber y redistribuir la energía del oleaje.
Hay opciones sobre la mesa para salvar esta playa
Ante esta situación, residentes y asociaciones locales han empezado a pedir cambios en la gestión de Zlatni Rat. Entre las propuestas figura la revisión de permisos de construcción en la ladera y la ordenación de las zonas de fondeo.
También se plantea la necesidad de estudios independientes que analicen el impacto acumulado de las diferentes intervenciones y de la presión turística. El objetivo sería disponer de una base sólida para definir límites y priorizar actuaciones.
Cuerno de Oro es el claro ejemplo de lo que ocurre cuando una playa se somete a obras en zonas sensibles, cambios en la dinámica marina y usos intensivos sin una planificación ajustada a su funcionamiento físico.
El resultado es una barra de arena que sigue siendo reconocible, pero con signos claros de pérdida de equilibrio.
La posibilidad de estabilizar la situación existe, pero exige reducir presión sobre el sistema: revisar construcciones, ajustar infraestructuras, ordenar la náutica y proteger el fondo marino.
Si estas medidas no se aplican, la transformación de Zlatni Rat y Cuerno de Oro dejará de ser un ajuste natural y se consolidará como una degradación difícil de revertir.

