China lleva su IA al fondo del mar: así es el centro de datos submarino que procesa 7.000 conversaciones por segundo

Wang Peng, investigador asociado en la Academia de Ciencias Sociales de Pekín, comenta que esto catapultará la competitividad global de China en el sector de la IA.
Los centros de datos o Data Center son una parte esencial de la economía moderna. Almacenan y procesan grandes cantidades de datos, lo que hace posible que funcionen muchos servicios que se usan a diario, como Internet, la telefonía móvil y la banca online.
En la provincia de Hainan, al sur de China, se ha inaugurado el primer centro de datos submarino comercial del mundo. Este proyecto busca poner fina a uno de los mayores problemas tecnológicos actuales: el consumo energético de los centros de datos. La instalación, ubicada a 40 metros bajo el agua, utiliza el océano como refrigerante natural, eliminando la necesidad de sistemas de enfriamiento que consumen grandes cantidades de electricidad.
Según los datos oficiales, este centro submarino tiene una potencia equivalente a 30.000 ordenadores de alto rendimiento funcionando a la vez. Además, puede procesar hasta 7.000 conversaciones con inteligencia artificial por segundo gracias a su integración con DeepSeek.
La cápsula submarina, lanzada al mar en diciembre de 2023 y conectada recientemente al clúster principal, tiene más de 400 servidores de alto rendimiento. Su diseño no solo optimiza la eficiencia energética, sino que también reduce el uso de suelo terrestre y agua dulce.
¿Por qué apostar por centros submarinos?
Los centros de datos consumen más del 2% de la electricidad mundial, una cifra que podría duplicarse para 2030 debido al crecimiento exponencial del uso de inteligencia artificial.
En este contexto, encontrar soluciones sostenibles para la refrigeración se ha convertido en el gran objetivo para las grandes empresas tecnológicas. China no es la primera en valorar y jugar con esta idea; Microsoft ya había probado un proyecto similar llamado Natick en Escocia en 2018. Sin embargo, el proyecto fue abandonado pese a su éxito.
El ahorro energético es uno de sus puntos clave. Al utilizar agua marina como refrigerante natural, este centro puede reducir los costes operativos y mejorar la estabilidad del hardware al protegerlo del oxígeno y daños.
Un problema que 'ahoga' a España, con difícil solución
Sin embargo, los centros de datos también son un gran consumidor de agua y energía. Esto puede hacer que sean menos rentables, especialmente en países donde el agua y la energía son caras. En pocas palabras, su funcionamiento intensivo requiere sistemas de refrigeración que dependen del suministro de agua.
El problema se convierte en algo aún más importante cuando algunas empresas están llevando o quieren llevar grandes centro de datos a España y en concreto en ciertas zonas con bajos recursos hídricos.
"Un 40% de la energía utilizada se destina a sus sistemas de refrigeración para disipar dicho calor. Si bien este sistema de refrigeración resulta eficaz, no es sostenible para el medio ambiente, en especial para España, con la crisis de sequía que atraviesa", explica en una entrevista para Computer hoy Amparo García, Development Manager de CyrusOne.

En 2023, el consumo de agua de los centros de datos españoles se estimó en 1.000 millones de metros cúbicos, lo que equivale al consumo anual de agua de una ciudad de dos millones de habitantes —gastan 68.219 litros diarios para mantener los servidores entre 20 y 22 grados—.
Según recoge El Español, "se estima más de medio centenar de centros de datos que han sido abiertos o anunciados en los últimos años, del alrededor de un centenar que el mercado estima —sin un listado oficial u oficioso— que existen en nuestro país".
En relación con este tema y hace ya casi dos años, se pudo conocer que la Junta de Castilla-La Mancha aprobó la construcción de un gran centro de datos en Talavera de la Reina (Toledo), por parte de la gran empresa tecnológica Meta. Será el cuarto centro de este tipo que la compañía abre en Europa y su objetivo principal es el respaldar el metaverso.
El complejo, que abarcará 180 hectáreas y tendrá una capacidad eléctrica de 248 MW, consumirá alrededor de 200 millones de litros de agua potable al año, según datos del proyecto, pero esto se eleva a los 600 millones si se tiene en cuenta el consumo de las instalaciones asociadas.
Con todo esto, es innegable que este excesivo consumo de agua de los centros de datos es un tema que está generando preocupación, especialmente en regiones donde el agua escasea, como es el caso de muchas zonas de España.
Otros artículos interesantes:

Carolina González
Redactora
Carolina González, redactora de actualidad, reportajes a fondo, análisis de todo tipo de productos y vídeos para el canal de Youtube.

