Thom Holwerda, experto en Linux: "Me pagaste, a mí, un usuario veterano de Linux, para usar Windows 11 exclusivamente durante un mes: así fue mi experiencia"

Microsoft ofrece dinero para que usen Windows 11 y ni así termina de convencer a un usuario veterano de Linux porque la privacidad, seguridad y rendimiento son incomparables.
Windows 11 vs Linux vs macOS, ese siempre ha sido el debate en la industria de los ordenadores y, aunque Microsoft ha liderado el sector por muchos años, su más reciente versión del sistema operativo ha tenido competencia ante distros como Ubuntu o Linux Mint.
Ahora que el gigante de Redmond se está enfocando cada vez más en la integración con la nube, inteligencia artificial y bloatware, muchos usuarios le están dando una oportunidad al pingüino Tux.
De hecho, hay quienes han tenido distribución por años y han intentado igual probar con Windows 11, pero por muchas funciones que ofrezca, sigue sin ser suficiente y ese es el caso de Thom Holwerda.
El experto ha confirmado que, tras probar por un tiempo el sistema de Microsoft, la personalización, privacidad, rendimiento y experiencia de usuario sigue siendo más cómoda en Linux.
Un mes usando exclusivamente Windows 11: instalación, problemas y primeros obstáculos

Thom Holwerda, editor jefe de OSNews y usuario veterano de Linux, decidió aceptar un reto bastante particular: utilizar Windows 11 como sistema operativo principal durante un mes completo cuando es un usuario fijo de Linux.
La idea era aplicar todas las actividades informáticas diarias, a excepción de los videojuegos. Esto quiere decir que tuvo que adaptarse a las herramientas de Microsoft, evitando modificaciones avanzadas para vivir la experiencia al máximo.
Según relata en su análisis, los inconvenientes en este entorno empezaron desde el primer instante, pues uno de los obstáculos fue el propio instalador de Windows 11 por su enfoque de "no existen otros sistemas operativos".
Para aquellos con los que no están familiarizados con Windows, no existe la suficiente información como para poder seguir el proceso adecuadamente y es como si se diera por hecho que ya se sabe.
Posteriormente, llegaron las dificultades con el hardware, donde el touchpad no funcionó y el chip Intel Wi-Fi 7 BE200 tampoco tenía un soporte directo, lo cual tuvo que requerir otro paso adicional de descargar e instalar controladores de Intel manualmente.
Con esto, afirmó que Linux sí reconocía instantáneamente el componente sin tener que requerir otros procesos molestos. A su vez, a la lista de desventajas se sumaron incidencias con la suspensión del equipo, ventiladores funcionando de forma errática y diversos reinicios inesperados.
El comportamiento del SO fue muy inestable en comparación con lo que solía aprovechar el experto en Fedora. En esta distro, desde el primer día no tuvo barreras en adaptarse para lo que necesitaba.
Tras 30 días de uso, estas fueron las razones por las que abandonó Windows 11
Una vez superada la etapa de instalación, empezó la otra etapa de cosas que no le terminaron de convencer. Holwerda centró su análisis en las aplicaciones y el entorno de trabajo.
Sobre Microsoft Edge, reconoció que, tras desactivar diversas funciones relacionadas con inteligencia artificial y otras características promocionales, el navegador le pareció competente e incluso eficiente en ciertas tareas multimedia.
Pero esa valoración no fue la misma con Outlook porque sirve como una aplicación web y muchas otras plataformas hacen lo mismo, lo cual indica que hay una fuerte integración con los servicios de Microsoft junto a publicidad algo excesiva.
El sistema también tiene "falta de coherencia" en la interfaz porque varios de los programas parecen que pertenecen a épocas distintas, utilizando formatos como Win32, WinUI, Metro y Fluent Design. Esto complica un poco el diseño, que deja de ser tan uniforme. En KDE Plasma o GNOME las cosas son más organizadas.
Por si fuera poco, se suma una fragmentación complica innecesariamente el mantenimiento del sistema con varios instaladores independientes, actualizaciones propias de WinGet, Microsoft Store y demás.
"Windows 11 simplemente no puede competir con nada de eso, y mi mes con Windows 11 me lo demostró sin lugar a dudas".
Comparó incluso el uso de Windows con "leer un libro donde cada pocas palabras cambian aleatoriamente el idioma y la escritura". Aun así, reconoció algunos avances positivos.
Valoró la evolución de la aplicación Configuración, la incorporación del historial del portapapeles mediante el atajo Windows + V y el panel integrado de emojis y símbolos.
Pese a estos aspectos favorables, el resultado final del experimento fue contundente. Tras utilizar exclusivamente Windows 11 durante un mes, Holwerda decidió regresar a Linux.
Su conclusión es que sistemas como Fedora, KDE Plasma o GNOME continúan ofreciéndole una experiencia más alineada con sus prioridades.
