La ingeniera española que ganó un concurso de la NASA desde casa ahora quiere resolver un problema de Marte: “Se puede soñar a lo grande”

María Jesús Puerta, la única mujer española ganadora de forma individual de un concurso de la NASA, cree que faltan niñas en carreras de ciencias: "No hay que ponerse límites".
María Jesús Puerta tiene una de las historias más brillantes —y, personalmente, creo que injustamente agridulces— que he conocido jamás. Esta ingeniera de minas catalana es conocida por ser la ganadora de un concurso de la NASA en el que se presentaron 1.200 proyectos de 80 países y, desgraciadamente, no poder optar al premio de 1 millón de euros por no ser de origen estadounidense.
"Las reglas son las reglas. Lo ponía en las bases del concurso", le dijeron los directivos.
Puerta había desarrollado un sistema basado en inteligencia artificial capaz de convertir la basura de las misiones lunares en nuevos materiales útiles, una idea que podría ayudar a resolver uno de los grandes problemas del programa Artemis: qué hacer con toneladas de residuos en la Luna.
Pero su historia comienza mucho antes: con un anuncio en el periódico.
De superar un cáncer de mama a un anuncio en el periódico que le cambio la vida
María Jesús acababa de superar un cáncer de mama.
Mientras estaba en casa recuperándose, el marido de Puerta, también ingeniero de minas, vio un anuncio en el periódico en el que la NASA ponía a disposición del ganador 1 millón de euros a cambio de conseguir una solución factible para gestionar la basura que hay en la Luna.
"No sé si enseñártelo —le comentó— porque si lo hago te vas a liar con otro proyecto".
Pero al final lo hizo y, aunque al principio pensó en dejarlo pasar, la curiosidad le pudo más. "Cuando lo vi pensé: me voy a presentar. Pero, obviamente, no pensaba que fuera a ganar. Ni siquiera creía que fuera a quedar finalista".
El proyecto fue, en cierto modo, una forma de volver a plantearse nuevos desafíos. "Quería demostrarme a mí misma que todavía podía soñar a lo grande. Y también quería enviar un mensaje a mis hijos en el que les demostrara que también se pueden hacer grandes cosas desde casa", explica.
Su objetivo al principio era algo mucho más simple: que la NASA aceptara mi propuesta: "Para mí, siempre había sido la élite. Pensé que si conseguía que el aceptaran el proyecto ya sería un logro".
El reto estaba vinculado al Artemis program, una iniciativa con la que la organización planea regresar a la Luna y establecer una presencia humana más sostenible.
Entre los muchos desafíos técnicos que plantea vivir fuera de la Tierra hay uno muy poco glamuroso: los residuos. ¿La razón? Esta misión podría generar hasta 4.500 kg de basura y devolver estos residuos al Planeta Azul no es viable. "Es evidente que la solución tiene que estar en la propia Luna", explica.
La formación de Puerta como ingeniera de minas fue clave para encontrar una posible respuesta. Cada mineral tiene características físicas y químicas que permiten transformarlo o combinarlo para crear nuevos materiales.
Por eso, la pregunta que se hizo fue si esos mismos principios se aplicaran en la Luna. La superficie lunar está cubierta por una capa de polvo y fragmentos de roca conocida como regolito, que contiene distintos minerales.
"Pensé que si conocíamos bien las propiedades de esos minerales, podríamos mezclarlos con los residuos para crear materiales útiles", detalla.
En otras palabras: lo que quería era convertir basura en residuos.
IA para hacer economía circular en la Luna
Lo primero que hizo para ver si su idea era viable fue solicitar acceso a datos científicos de la NASA sobre el regolito lunar, obtenidos durante las misiones del programa Apollo.
Con esa información entrenó un modelo de aprendizaje automático capaz de analizar las propiedades de los minerales presentes en la superficie lunar.
Después desarrolló un sistema más complejo: un gemelo digital (digital twin) programado en Python. Este entorno virtual simula cómo interactuarían los residuos de las misiones con los minerales del regolito.

El modelo utiliza técnicas de IA como árboles de decisión para evaluar qué combinaciones son más eficientes desde el punto de vista energético y de recursos.
"El sistema analiza qué es mejor hacer en cada momento: qué residuos mezclar, qué procesos utilizar y qué materiales se pueden obtener".
Entre los posibles resultados se encuentran materiales similares al hormigón, que podrían utilizarse en infraestructuras o elementos de construcción en futuras bases lunares.
Gracias a ello, las simulaciones del modelo arrojaron resultados prometedores: la cantidad de basura residual podría reducirse de 4.500 kilos a apenas unos 50 kilos (una cantidad mucho más asumible de bajar a la Tierra).
El sistema también está diseñado para que los astronautas puedan supervisarlo. La inteligencia artificial propone la solución más eficiente y los humanos toman la decisión final —aunque el proceso podría automatizarse por completo—.
A pesar de que este proyecto fue concebido para la Luna, también es viable en la Tierra cambiando los parámetros de entrada (temperatura, presión o tipo de minerales disponibles). Por eso, varias empresas de alcance internacional se han puesto en contacto con ella para llevar su idea a la realidad.
Esto abre la puerta a nuevos sistemas de reciclaje industrial basados en inteligencia artificial, capaces de encontrar automáticamente formas más eficientes de reutilizar residuos.
Durante meses, Puerta trabajó en el proyecto prácticamente en solitario. Muchas veces de madrugada, después de terminar sus responsabilidades diarias.
Por eso, cuando recibió el primer correo de la NASA confirmando que su propuesta había sido aceptada en el concurso, pensó que ya había alcanzado su meta.
"Les dije a mis hijos: mirad, la NASA ha aceptado mi proyecto". Lo que no sabía era que el proceso continuaba y que semanas después seguiría recibiendo llamadas de este organismo hasta que le dijeron que tenía que conectarse a una reunión en directo.
Fue ahí cuando anunciaron que su candidatura había resultado la ganadora internacional: "Ahí fue cuando entendí el alcance de la situación".
Sin embargo, eso le trajo a su vez una contrapartida: la frustración de no cobrar el premio de 1 millón de euros por no ser estadounidense. "Supongo que es porque no quieren que el dinero salga de EEUU. Al principio me fastidió, pero luego pensé en que mi objetivo principal era demostrar a mis hijos que se podía soñar a lo grande y que hay que tener esperanza".
Sus próximos retos: Marte y seguir trabajando en (y con) Esperanza
Lejos de quedarse ahí, Puerta ya está trabajando en su siguiente desafío. La NASA ha lanzado un nuevo reto científico relacionado con futuras misiones a Marte.
En este caso, el objetivo es encontrar soluciones para producir nutrientes o alimentos que permitan sostener misiones humanas de larga duración.
Su idea es explorar si los minerales presentes en el suelo marciano podrían utilizarse para generar compuestos útiles para la alimentación.
"Voy a intentar aprovechar ese regolito de la Luna para ver si sirve en Marte. ¿La razón? La NASA siempre dice que para ir a Marte hay que hacer una parada en nuestro satélite más cercano".
Reconoce que es un campo de investigación todavía abierto, pero que podría tener implicaciones importantes para el futuro de la exploración espacial.

Mientras trabaja en nuevas ideas relacionadas con el espacio, Puerta también desarrolla otro proyecto mucho más personal: Esperanza.
Se trata de un modelo de inteligencia artificial entrenado para ayudar en la detección del cáncer de mama utilizando imágenes médicas.
El sistema analiza pequeños fragmentos de imagen (píxeles) para identificar patrones que puedan indicar la presencia de tumores. Los primeros resultados fueron prometedores, pero el proyecto se ha encontrado con un obstáculo habitual en la investigación con IA: la falta de datos médicos suficientes para entrenar el modelo.
Por eso Puerta lanza un mensaje directo a instituciones y centros de investigación: "Si algún organismo tiene datos y quiere colaborar, yo estoy dispuesta. Mi objetivo es ayudar".
Después de todo, su propia historia personal está detrás de ese proyecto: "Con el cáncer tuve mucha suerte". Y ahora quiere devolver parte de esa fortuna a otras personas.
Aurelia, su alter ego creado con Inteligencia Artificial
Además de ingeniera, Puerta también experimenta con la inteligencia artificial de formas poco convencionales.
Hace ya unos años creó Aurelia, una influencer virtual generada con IA: una mujer de más de 70 años, pelo rosa y estética llamativa que aparece en redes sociales vestida con ropa de lujo o participando en situaciones cotidianas.

Por eso, cuando ganó el concurso, tanto Aurelia como ella aparecieron en redes sociales vestidas de astronautas. "Había muchas influencers virtuales jóvenes, perfectas y muy estilizadas. Pero pensé: ¿por qué nadie crea una mujer mayor?", detalla.
Con el tiempo el personaje fue tomando forma y a día de hoy es una especie de altavoz creativo.
"Es una forma de hacer ruido. Si inspiro a una sola persona a interesarse por la tecnología, ya merece la pena".
"Las niñas no deberían ponerse limites"
Y alguien a quien inspirar son las jóvenes. Actualmente hay una escasa representación femenina en carreras de ciencias. Según el Monitor europeo de Educación y Formación 2025, apenas el 28,6% de los estudiantes en carreras STEM son mujeres, lo que no llega a 3 de cada 10 estudiantes.
De hecho, la presencia femenina depende mucho de la especialidad (Ciencias Naturales y Matemáticas 46,8%, Ingeniería 27,1% y TIC 15,9%). Esto arroja una conclusión preocupante: cuanto más técnica es la carrera, menos mujeres hay.
Puerta también reflexiona sobre esta realidad. "Cuando yo decidí estudiar ingeniería los ratios de mujeres eran muy bajos. Lo preocupante es que aún no han subido.
Las razones son complejas: estereotipos sociales, falta de referentes o la percepción de que ciertas disciplinas siguen siendo "masculinas".
En este sentido, este 8M insiste en un mensaje claro para las nuevas generaciones: "Animo a todas las niñas a estudiar ciencias. Las ingenierías son apasionantes porque te ayudan a entender cómo funciona el mundo. Esto va de personas, no de sexos".

Ana Muñoz de Frutos
Redactora jefa
Ana Muñoz coordina la estrategia de ComputerHoy.com, pero también escribe reportajes, hace reviews y entrevista a líderes globales del sector tech. Puedes contactarla por redes sociales.