La NASA lo confirma: así es el "visitante interestelar con química rara"

La NASA lo confirma: así es el "visitante interestelar con química rara"
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Desde su descubrimiento, han surgido muchas teorías que apuntaban a un posible origen inteligente, como suele suceder con este tipo de descubrimientos.

Aunque exista gente que no sea muy consciente de ello, es extremadamente inusual que un objeto interestelar llegue al sistema solar. De hecho, para hacerse una idea de lo extraño del asunto, solo es necesario echar un vistazo a los precedentes: solo ha sucedido en tres ocasiones. Y cada vez que pasa, por lo tanto, todos los expertos de la NASA y de la comunidad científica se ponen en alerta.

Es lo que ha sucedido con el objeto 3I/ATLAS, que desde que fue descubierto ha dado pie a teorías tan apasionantes como poco probables. Los científicos han confirmado que no hay nada de artificial en él: se trata de un cometa. Pero eso no quita para que algunas de sus características resulten cuanto menos curiosas. Nunca se había encontrado nada parecido.

El cometa que ha sorprendido a la NASA

El cometa 3I/ATLAS se ha convertido en el tercer objeto interestelar confirmado, todo un logro en sí mismo. De hecho, de ahí su nombre. La "I" indica "interestelar"; es decir, que viene de fuera del sistema solar. Su llegada permitió a los científicos de la NASA observar un fragmento de material formado alrededor de otra estrella, algo difícil de conseguir sin enviar sondas a otros sistemas solares.

Pero por si todo esto no fuese ya suficiente sorpresa, que lo es, su química también llamó rápidamente la atención de los expertos. Uno de los primeros datos que hizo saltar las alarmas fue una proporción inusualmente alta de dióxido de carbono (CO₂) respecto al agua (H₂O). El telescopio James Webb confirmó estos niveles anómalos, los más altos registrados en un cometa comparable.

¿Qué quiere decir esto? Pues básicamente que 3I/ATLAS se ha tenido que formar en un entorno muy distinto a lo que por lo general se conoce. Lo más probable, dice la NASA, en un sistema más frío, una nube molecular diferente o bajo condiciones de radiación que no son impensables en las proximidades del Sol. Como es natural, las especulaciones no han tardado en aparecer.

La propia trayectoria del cometa, algo extraña, hizo pensar a algunos especialistas (incluso de la prestigiosa, en teoría, Universidad de Harvard) que el objeto estaba llevando a cabo maniobras artificiales, por así decirlo. O que existía la posibilidad de que objetos más pequeños se estuviesen separando del cuerpo principal. La NASA lo ha negado categóricamente.

No hay peligro para la Tierra

A pesar de todo, la NASA ha querido ser tajante con el asunto. El 3I/ATLAS es un cometa perfectamente natural. Es decir, no se trata de una nave alienígena ni nada por el estilo. ¿Y por qué están tan seguros? Pues porque no presenta aceleraciones inexplicables, ni cuenta con una estructura que sugiera formas artificiales. Tampoco sus emisiones de gas o polvo indican eso.

En esencia, se trata de un fragmento helado expulsado de otro sistema planetario hace, seguramente, millones de años. Además, la agencia norteamericana también ha garantizado que el cometa no supone ningún peligro para la integridad de la Tierra. Su paso más cercano fue a mucha distancia, y por lo tanto inofensivo.

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