La NASA descubre en las plantas la solución de uno de los grandes problemas de los viajes a Marte: la caducidad de los medicamentos

Plantas modificadas podrían permitir a los astronautas crear medicamentos en el espacio y evitar su degradación durante misiones largas como a Marte.
Después de la Luna, uno de los siguientes objetivos es Marte y Elon Musk lo ha dejado más que claro con su plan de colonizarlo. A medida que se llevan a cabo las misiones de Artemis, la NASA continúa estudiando el planeta rojo de diversas formas.
De hecho, la organización ha estado haciendo pruebas en un pueblo de España con condiciones similares a dicho astro y ya hay astrónomos que afirman que podría ser posible llegar aquí en 153 días.
Ahora, los científicos han determinado que el uso de plantas como fábricas de medicamentos es clave para la agricultura molecular, producción farmacéutica en microgravedad y otras tecnologías para viajar a Marte.
Los medicamentos no duran en el espacio y esta estrategia científica podría ser la solución

Las investigaciones sobre el país rojo continúan y ese viaje soñado está cada vez más cerca, pues la NASA ha estado analizando algunos puntos clave que servirían para las próximas misiones espaciales.
Entre las cosas que más se han estado analizando está el reto de hacer que los fármacos que se envían a las estaciones espaciales o los equipos que deben hacer viajes largos permanezcan estables y en buenas condiciones.
Esto se debe a que el entorno terrestre es completamente distinto a la exposición espacial, donde hay radiación, microgravedad y variaciones extremas de temperatura que causan un deterioro prematuro.
Así las fechas de vencimiento dejan de ser fiables y, considerando un factor tan importante como el tiempo, 3 años de caducidad es muy poco para lo que se almacena en la Estación Espacial Internacional.
Para la NASA, estos datos son demasiado preocupantes para misiones que involucren la ida y vuelta a Marte, un periodo en el que podrían dañarse estos medicamentos sin tener la capacidad de reabastecer debido a la gran distancia que habría.
Por eso, los científicos han estado en busca de una solución para este tipo de situaciones en las que se acelera la degradación de los compuestos activos y se reduce su eficacia.
Como explica el investigador Daniel Buckland, especializado en medicina aeroespacial, los fármacos caducados no necesariamente dejan de funcionar por completo, pero sí pueden resultar menos eficaces o incluso presentar riesgos para la salud en condiciones extremas.
Según UC San Diego, esto convierte la gestión farmacéutica en un punto crítico para cualquier misión interplanetaria. Lo curioso es que la propia solución está en el almacenamiento de plantas.
Plantas como fábricas de medicamentos es lo que se necesita para el avance que cambia la exploración espacial
Ante este problema, un equipo de ingenieros de la UC San Diego ha desarrollado una solución innovadora basada en el uso de plantas como “biofactorías” capaces de producir medicamentos en el espacio.
Según el estudio publicado en la revista de Nature Portfolio, los astronautas podrían cultivar plantas modificadas genéticamente para generar compuestos terapéuticos bajo demanda.
Lo curioso es que este método permite que el extractor pueda obtener las sustancias necesarias para hacer fármacos sin destruir la planta. El primer paso es usar una solución especial en las hojas con vacío para acceder al apoplasto (una red interna de la planta) y luego se recupera un fluido activo.
Así, se puede utilizar para extraer varias veces sin que se tenga que sembrar y esperar a que crezca, al menos no como en un terreno normal en condiciones de la Tierra.
Nicole Steinmetz, investigadora principal del proyecto, resume el potencial de esta tecnología de forma clara: “Con las plantas, se pueden producir compuestos terapéuticos complejos usando luz, agua y suelo”.
De este modo, se elimina la dependencia de una infraestructura y se evita el deterioro de los medicamentos en el espacio. De hecho, se han aplicado varias pruebas y se confirma que son aptas para soportar las situaciones de estrés ambiental, incluso ante radiación o cambios fuertes de temperatura.
Este avance no solamente serviría para el viaje a Marte, sino para algunas áreas de medicina que se utilizarían en la propia Tierra. Sin duda, es increíble ver cómo poco a poco se evoluciona para adaptarse mejor al entorno de los planetas vecinos.

