Ni gafas de sol ni radiografías viejas, ¿por qué necesitas unas gafas homologadas especiales para ver el eclipse solar?

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Para ver un eclipse solar de forma segura no sirven cualquier gafa. Es necesario usar filtros homologados que bloqueen la radiación visible, ultravioleta e infrarroja.
El próximo 12 de agosto de 2026 España vivirá el eclipse total de Sol que permitirá que miles de personas miren al cielo para observar cómo la Luna oculta por completo el disco solar en algunas zonas del país.
Cabe señalar que el problema es que, junto al interés por encontrar el mejor lugar para verlo, también han empezado a circular recomendaciones que pueden ser peligrosas para las personas.
Entre ellas aparece la idea de utilizar unas gafas de sol normales, una radiografía vieja, un negativo fotográfico o incluso un cristal oscurecido.
Todos estos métodos tienen algo en común: reducen la cantidad de luz visible que llega a los ojos, pero no ofrecen la protección necesaria frente a la radiación ultravioleta e infrarroja.
La sensación de oscuridad puede engañar al usuario y hacerle pensar que está protegido cuando, en realidad, la retina sigue recibiendo energía capaz de dañarla.
Por qué mirar al Sol durante un eclipse puede lesionar la vista

El Sol no deja de ser una fuente extremadamente intensa de radiación durante un eclipse. Aunque la Luna cubra una gran parte del disco solar, mientras quede una zona brillante visible, la energía que llega al ojo sigue siendo suficiente para provocar lesiones.
De esta manera, el principal problema afecta a la retina, la parte del ojo encargada de transformar la luz en señales que interpreta el cerebro. Esta zona no tiene receptores del dolor, por lo que una persona puede estar dañándola sin notar ninguna molestia inmediata.
La llamada retinopatía solar puede provocar visión borrosa, manchas oscuras en el campo visual, alteraciones en los colores o deformaciones de las imágenes. En algunos casos la recuperación es parcial, pero también pueden quedar secuelas permanentes.
Por eso el peligro no está en que el eclipse sea más agresivo que el Sol habitual, sino en que invita a hacer algo que normalmente nadie haría, que es mirar directamente al astro durante varios minutos.
Las gafas homologadas utilizan un filtro diseñado para bloquear la radiación peligrosa
Es importante mencionar que las gafas específicas para eclipses no son simplemente unas gafas de sol más oscuras, sino que incorporan un filtro fabricado para bloquear prácticamente toda la radiación que puede dañar los ojos.
Deben cumplir la norma internacional ISO 12312-2:2015 y contar con el marcado CE. Su filtro reduce al menos el 99,9968 % de la luz visible y de la radiación ultravioleta, además de aproximadamente el 97 % de la radiación infrarroja.
Además, antes de utilizarlas conviene revisar que no tengan arañazos, grietas, agujeros o zonas dañadas. También deben comprarse en distribuidores fiables, porque una impresión con una norma de seguridad no garantiza por sí sola que el producto sea auténtico.
Por otro lado, nunca deben utilizarse con cámaras, prismáticos o telescopios. Otro error frecuente es pensar que unas gafas de eclipse pueden utilizarse para mirar a través de un dispositivo óptico, pero no es seguro.
Los prismáticos, telescopios y cámaras concentran la luz solar y pueden aumentar la energía que llega al filtro. Si este no está diseñado para ese uso concreto, puede deteriorarse y permitir que una cantidad peligrosa de radiación alcance los ojos.
Para utilizar instrumentos astronómicos es necesario instalar filtros solares específicos delante del objetivo, no colocar unas gafas delante de los ojos o del ocular.
La ONCE y el Gobierno repartirán dos millones de gafas homologadas

Para evitar que la falta de información provoque problemas de visión, el Gobierno y la ONCE han preparado una campaña de prevención con el reparto gratuito de dos millones de gafas homologadas.
La ONCE distribuirá 1,7 millones de unidades a través de sus más de 21.300 quioscos y puntos de venta, mientras que el Gobierno entregará otras 300.000 gafas mediante centros científicos públicos.
Alberto Durán, vicepresidente del Consejo General de la ONCE, explicó que la iniciativa busca actuar antes de que aparezcan lesiones visuales y no cuando el problema ya está causado.
Durante la fase de totalidad del eclipse, quienes se encuentren en la zona adecuada podrán retirar las gafas durante unos segundos mientras la Luna cubre completamente el Sol. En cuanto vuelva a aparecer cualquier parte brillante del disco solar, será obligatorio volver a utilizarlas.
El eclipse de 2026 será una oportunidad única para millones de personas, pero observarlo correctamente requiere algo tan sencillo como utilizar las gafas adecuadas.
Así que unas gafas de sol pueden proteger durante un día normal, pero nunca sustituyen a un filtro creado específicamente para mirar directamente al Sol, ya que podría dañar tu retina permanentemente.
